CosasQuePasanenelSur

lunes 16 de noviembre de 2009

Negro sobre blanco

Érase una vez un hombre negro que fue cambiando de colores. Quiso ser verde pero se quedó en gris. Hasta que un día alguien mire a la casa, a una casa blanca, para más inri, y no sepa encontrar diferencia alguna. Entre la casa y él y todos aquellos que antes la evitaron. Y sólo quedará un blanco grisáceo que acabará por llenar de sombras un mundo casi ya sin luz.

jueves 12 de noviembre de 2009

Escribir sin tiempo

Uno escribe porque necesita contar sus derrotas, expresar, rara vez, su alegría, hacer de su vida algunas líneas que hablen de nostalgia, dolor y algunos besos. Uno escribe por si alguien se siente solo y decide visitar estas palabras en las que encontrarse, con las que sentirse un poco más arropado, saber que alguien nos acompaña aunque esté lejos y sean las calles de otra ciudad aquellas por las que alguien pasea para llegar a casa y habitar en estas líneas. Uno escribe por si alguien, al sur, muy al sur, necesita algunas palabras, algunas letras, algunas líneas para encontrarse a sí mismo, para encontrar su voz y desnudarla, para encontrar su voz en cada vértigo y no olvidarla, para saberse él, tal vez ella, en cada una de sus páginas y seguir creciendo.

martes 10 de noviembre de 2009

El intransigente XXI

En Inglaterra, uno de cada veinte estudiantes creen que Hitler es un entrenador de fútbol. Afortunadamente, no tenemos ese problema en España, donde uno de cada tres estudiantes, en el sur, saben que Hitler es el lateral derecho que el Betis fichó hace cinco años.

lunes 9 de noviembre de 2009

Me siento en la cama

Encuentro, en uno de los cajones cercanos a la cama, palabras de otra vida, de otro tiempo, que son la mía, que son el mío. Escribiste, y me emociona leerlo, te amo, gracias por hacerme sentir tan bien, quería regalarte algunas letras aunque no fuera un día especial porque contigo todos los días son especiales, recuerda si no el domingo pasado. Y son líneas de un texto ya escrito que me sigue dando alegrías, también tristezas. Ahora que amas a otro hombre y el mundo es diferente, y duele pensar que ni siquiera recuerdo los primeros besos de un domingo que tú y yo imaginábamos inolvidables. Y, como casi siempre, las líneas de una canción de Kiko Veneno en la que tú y yo crecimos, ahora que no encuentro en mis manos el caldito de tu cuerpo.


miércoles 4 de noviembre de 2009

El intransigente XIX

- Hey, cuánto tiempo sin vernos. 

- Sí, sí que hace un poquito, sí.

- ¿Qué tal todo?

- Bien, bien, un poco cansado de tanta pobreza.

- Sí, tienes razón. Somos unos bastardos. Niños que se mueren de hambre, gente sin trabajo, personas que viven en las calles.

- Si, sí. Y los futbolistas, claro.

- ¿Los futbolistas?

- Sí, pobrecitos. Cambiar las leyes para que tengan que pagar más. Que sólo puedan comprar seis coches en vez de siete. Es triste, ¿no?

- Sí, pobrecitos...

martes 3 de noviembre de 2009

Relatos hiperbreves XXXVI

Para Sorel

Cuando se levantó, tenía claro que su trabajo le acercaba a Halloween todos los días. Era salir de casa y entrar en un lugar donde el silencio brillaba por su ausencia y, alguna que otra vez, había escuchado palabras de amenaza, desgana, apatía. Era, lo escuchaba alguna vez, la muerte en vida. Aunque se le olvidara con el estruendo de las primeras sillas que levantaban los alumnos en el instituto.

viernes 30 de octubre de 2009

El intransigente XIX

- Heyyyy, cuánto tiempo.
- Sí, sí que hace tiempo, preciosa. ¿Qué tal por Italia?
- Bien, bien. En estos días me he estado acordando de ti.
- Sí, ¿y a qué se debe semejante honor?

- Nada, le comenté a unas amigas que había ido a aprender a español a Sevilla y me dijeron que no comprendía por qué había ido al lugar donde peor se habla español.
- ...
- Estás demasiado callado.
- Nada. Pensando. Quizás tus amigas tengan razón. Sí, es lo más probable. Lorca, Cernuda, Picasso, Juan Ramón Jiménez, Machado. Un grupo de catetos, claro.

jueves 29 de octubre de 2009

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi III

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos pero no importará demasiado. Será una sombra sin voz, una voz con dolor a la que nadie prestará atención.

miércoles 28 de octubre de 2009

Un hilo de lluvia

Miro a mis dedos y están cansados, escribir es difícil si no tienes tiempo. Miro al cielo y no llueve; cayeron algunas gotas pero todo vuelve a estar seco. No hay una sola gota de agua en kilómetros a la redonda. Y un largo camino a una casa en la que nadie nos abrirá la puerta.

lunes 26 de octubre de 2009

Novo cinema paradiso II

Para Ida, Ninni y Antonella
Es difícil salir a la vida un viernes por la tarde después de un día de clase con adolescentes y problemas de todo tipo; el mundo es cruel, todos lo saben. Es difícil pedir calma, pedir un poco de inglés, algo de español y muchas palabras. El cansancio puede y cuanto se puede es contemplar el Guadalquivir, vivir en sus orillas, saborear un buen chocolate. Es tarde y todavía es de día por estos lares, aunque ya el frío despierte un poco. Es fácil saber que todo es fácil si los viernes existe ternura aunque haya tardes en que sea complicado disfrutarla. Y fácil saber que la vida sigue si hoy toca Sanlúcar, Sevilla; mañana, Valencia, festival, cine y clausura. Llegar casi a las siete de la tarde a una ciudad de gratos recuerdos; ese primer viaje con estudiantes, ese primer saber por qué adoras tu trabajo, algún momento de playa, las primeras charlas con un gran amigo, Manolo, y alguna que otra camiseta. Dos años después, la misma ciudad, para ver amigos, Sicilia llama, yo escucho. Ida, Ninni, ciertamente, toda una vida. Y escuchar, como no escuchaba desde hace meses, la voz de una criatura celestial llamada Antonella, dónde estás, hace tanto que no sé de ti, Antonella, estoy aquí, en Valencia, nos vemos luego, ahora tengo que saludar a dos amigos. Y, hey, un salón lleno de trajes elegantes que en nada me conmueve, sorellina, quanto tempo, ciao, Ninni, un piacere rivederti. Y ahora toca autobús, y actores, pero cine cine poco, porque no conozco a nadie; mira, perdona, ahí está la alfombra roja, y yo poco tengo que ver con ello, no, no tú pasa, tienes que pasar, perteneces al Tornatore team, así que pasa. Algún flash, alguna foto, y después, desfile de actores, extraña estirpe, ahhh, todos pasan, llega Tornatore, algún saludo, algunas palabras de la alcaldesa, a la derecha, más a la derecha, Rita, hermanito ¿sabe italiano? Ida, es politico, se aprende cuatro frases y ya tiene imagen, ya tiene foto, ya tiene voz, voz de camionero. Palco con Tornatore y gala de clausura, cómo es la alcaldesa, destra, destra, destra. Y luego cena. Una cena que se hace íntima en las palabras de Ida, ahora que hay, otra vez, cuánto tiempo, chispa en sus ojos, alegría en sus pupilas, hermanito, tengo tantas cosas que contarte, y son tantas las que cuenta. Cerca, Tornatore, habla de cine, Óscar, su película, geografía sentimental de alguien que ama, por encima de todas las cosas, una cámara, algunos gestos, un observador dice Ninni, extraordinario, ya desde siempre. Cerca, personas encantadas de conocerse aunque se olviden. Una foto con Tornatore e Ida, siempre Ida: hermanito, una foto, por favor, con él, que os parecéis mucho, un libro con dedicatoria, una fiesta para actores, el cansancio de una noche en la que vida se ofrece a cada momento. Y el placer inesperado, de nuevo, de disfrutar de unas horas y una ciudad con Antonella, después de no hablar durante más de cinco años, Sevilla entonces. Un paseo y tanta historia, amor y desamor, rugby, Bari y Cuenca, fuego y cariocas, teatro y documentales, callejuelas y baile, caminar para seguir hablando. Una comida, sol, calor y, siempre, un helado. Y el placer de volver a encontrar a Sicilia en estas calles, miedo y desencanto, un cambio penoso, un país a la deriva en quince años. No quiero volver al trabajo, Hino, no quiero; Ninni, tampoco yo, aunque hoy no ha sido un mal día, adolescentes con hormonas, el tiempo sigue. Ninni, Ida vuelve a ser feliz, vuelve a estar, ya era hora, viva. Y cuatro amigos, teatro, cine, cultura, vida, tanto tiempo, un pequeño paseo, Tornatore y tantas otras cosas. El placer esperado de saber que hay gente que es ya una parte importante de mi vida, de una vida que se construye en cada palabra, en cada gesto, en cada silencio. Un piacere, sempre. Un vero piacere.