lunes, 4 de diciembre de 2006

Días extraños

Difícil comprender que la noche puede ser más corta si nos dedicamos a contar las estrellas, difícil creer que la noche pertenece a dos si yo hablo, se dice Auora y nadie me escucha. Tus ojos, puede escuchar a los lejos, es Antoin, cuentan tantas historias y nos gustaría leerlas. Hay raíces en mis pies y árboles que me protegen del viento. Cactus observa cómo árbol y Aurora empiezan a ser un mismo ser, luz y raíces, luz y mañana, apetito y vida. Y Cactus mira a los ojos tranquilos de Aurora. Hay algo en ellos que le desconcierta: una mirada que le lleva a otro lugar, a otros caminos. Y Aurora, Aurora está lejos, a semanas de distancias, a diálogos que no llega a comprender. Ahora StrangeLove está a su lado, quieres un poco de café, pero ellos nunca se han conocido. Hay algo extraño en estos cafés, la gente parece otra, ahora que Aurora camina sola y la noche la hace más solitaria todavía. Y hay gente que habla de sus vidas en cines que ella no ha pisado nunca, fotogramas en blanco y negro, Antoin en sombras.
A veces quiere llegar a algún sitio, pero no recuerda a cuál. Si alguna vez quisieras, dijo una vez, cambiar de vida, te esperaría pero nadie contestó. Acaso alguien contestara y su memoria le traiciona hoy. Ayer fue una noche extraña, volví a ver, piensa, ha pasado tanto tiempo a StrangeLove y todo pareció ser igual. Hola, dijo, pronto no tendrás problemas. Había cerca un árbol, un árbol, luz y raíces, y StrangeLove dijo: incluso aquí, incluso a años de distancia, te echan de menos. No te han olvidado. Y hay dolor en mis raíces, el tiempo se detiene, aunque el mundo siga girando. Sólo quiero verte otra vez, una vez más. Antoin, ¿estás ahí?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Extraño, verdad? Eso que dices de la noche...
A veces un hombre solo en cama se siente solo medio hombre (le pongo el acento a ese "solo", sr profesor?). Mientras que otras, un hombre y una mujer dicen sentirse uno, one; o dos más un tercero formado por aquello que los separa.

Moi dijo...

Ponle tilde, chico, claro que sí: solamente medio hombre. Un abrazo.