martes, 12 de diciembre de 2006

Una despedida

Y ahora qué, preguntó Cactus. Ahora, dijo Carlos, la vida sigue, pasan cosas y nos dejan huellas, raíces y alas, una sonrisa que creíamos perdida en los labios y aroma a fresa en el cabello. La vida sigue, es ley de vida, el camino, esperemos será corto si hay amigos, si hay amor. Si alguien, al otro lado del mundo, puede contar que estuvimos aquí, que fuimos luz en algún momento, luz a la sombra de un árbol que da sombra y entrega amor. Pasan tantas cosas, que sólo los idiotas parecen no observar, dijo David. El mundo sigue girando y nosotros, ahora más que nunca, deberíamos caminar con él. Habrá tristeza, dolor, pero estaremos cerca por si alguna vez, un momento, un pequeño momento, breve e insignificante se hace mágico para tener luego el placer absoluto de contar que estuvimos viviendo un día y tuvimos cosas que contar. Si existe ceniza, dice Carlos, es porque hemos vivido en el fuego, tendremos una existencia excitante en algunas ocasiones. Nada que decir, dice Ana, que escucha con tristeza a sus amigos. Hay días así, en que todo es bueno, en que todo es armonía, pero todo es efímero, de ahí su tristeza, su dolor ante las cosas que se van, que se han ido. Todo termina, amor, todo termina, y cuanto tuvimos un día se pierde en nuestras manos. Arena en las manos y dolor en los dedos; nunca podremos tocar, pensó Luisa, las cosas que ya se han ido, aunque dejen huellas en nuestros pies. Pasarán otras cosas, gritó alguien, pasarán otras cosas y alguien debería contarlas.

2 comentarios:

Sorel dijo...

Y el extranjero leyó las siguientes líneas. Sabía que estaba escribiendo aquel libro con sus ojos:
"...that reminded Nashe of things from long ago. It put him in a pleasant mood, and by the time the little drive was over, he was no longer fretting (=worrying) about the details of the work. The day was so beautiful for that, and with the warmth of the sun pouring down on his face, it seemed ridiculous to worry about anything. Just take it as it comes, he told himself. Just be glad you're alive.

Rizitos eléctricos dijo...

GUau, me emocioné.
Las dolorosas despedidas que forman parte de la vida.

;) Un saludo