jueves, 11 de enero de 2007

Aventuras y desventuras de los hombres-libro en la España de Manolito Palomares ( II )

Intentábamos cambiar tantas cosas, recordando la sentencia, tan exacta como dolorosa, de Antonio Machado: en España no se piensa, se embiste. Es hiriente vivir en un país, decimos todos aquellos que un día fuimos hombres libro y sabemos que hoy, si nos encontraran, arderíamos en la hoguera, por obra y gracia de Manolito Palomares y sus adláteres. Pero la imagen de un país en que se considera a David Bisbalt un gran músico, compositor en algunas ocasiones, un gran pensador a Federico Jiménez, y a Mercedes Milá una gran comunicadora, escrutadora absoluta del espíritu humano, resulta aterradora. Creíamos que todo sería otra cosa, que seguirían llevando a cabo la labor de unos hombres buenos que hicieron de estas tierras las que fueron un día. Pero un día algunos de nosotros nos hicimos una pregunta: tiene la estupidez humana límites; la respuesta no pudo ser más triste: no, no en este maldito lugar al sur de tantas cosas. De esta forma, en muchas de las noches que siguieron nos reuníamos en la casa de algunos de los hombres libro para leer, en el más absoluto de los secretos, algunos versos, poemas, reflexiones de Machado, Cernuda, maricón y comunista en palabras del insigne Federico, personas que tanto daño hicieron a individuos fácilmente influenciables. No se dejen manipular, decía Federico, no se dejen manipular, los comunistas están en todas las calles. Si uno ve las sombras que hay detrás de cada hombre y mujer hay cuernos. Pensamientos de alta espiritualidad y profundidad extraordinaria. También en la radio estatal, en la que Federico era la voz de una patria grande y libre aparecían, muy a menudo, los discursos del renacido presidente de los Estados Unidos, Walt Disney, resucitado por algunos de los mejores científicos de este mundo. El mundo era ahora una imagen y Mickey Mouse era el icono por excelencia. Un hombre tan escuchado, decían los hombres libro de los que poco a poco nos fuimos alejando, ha de ser tremendamente inteligente. Un hombre tan escuchado, decían de David Bisbalt, ha de ser un cantante extraordinario. Era el mundo en el que habíamos crecido y el que, de una forma u otra, teníamos que cambiar. Y parecía difícil, imposible por momentos, y el castigo no podía ser más cruel: la muerte en la hoguera, con los libros que encontraran con nosotros. Habíamos perdido algunos hombres, traidores a la causa los llamaban, hombres libro que querían conmover a la gente con las palabras de unas voces que pudieran enseñar a tantos que, dijera lo que dijera Manolito Palomares, la calle no tenía porque ser sólo suya. Y hubo lágrimas entonces, pero la lucha, la lucha sigue, y algún día las calles serán de todos.

4 comentarios:

Sorel dijo...

Veo que vuelve a arremeter contra David Bisbalt, señor profesor.
Seguro que usted es de los que baja música por el emule, en lugar de pasar por esa caritativa y democrática invención llamada "itunes".
No se da cuenta de que si sigue bajando los discos por el emule, en el futuro, gente como Bisbalt tendrá que abandonar su carrera, dejar de hacer discos y volver a trabajar? Piense en ello, señor profesor la próxima vez...

Ni la cultura ni la calle son de todos.

Unbeso dijo...

Al final del dia nos daremos cuenta de lo que hemos hecho con las palabras de los campos de España (las que juegan traviesas con los maizales) y supongo que mas de uno llorará. A mi la lagrimilla se me asoma cuando paseo por la Gran Vía y veo las postales con las Sevillanas en relieve (con todos mis respetos a las sevillanas obviamente). Pero es que, al final del día, se olvidan las palabras y en España solo somos palmas y olé.

Sorel dijo...

No te preocupes que esto es un boomerang. Rajoy ha dicho hoy que Madrid es "el emblema de la España que quiere" su partido.
Y después ha añadido que "por eso me gusta Madrid, porque es liberal y española".
Y es verdad, se olvidan las palabras, y lo que es más grave, su sentido.

P.S. Señor profesor, no me he olvidado de Motown (me he olvidado, pero me acabo de acordar.

Moi dijo...

Sorel, que vaya todo bien por Granada y si puedes añadir Atlantic Rhythm & Blues 1947-1974 a Motown te lo agradecería. Motown me lo grabaste pero Heidi se ha quedado con ese mp3. Por cierto, espero que recuerdes la conversación que tuvimos: escribo las cosas más absurdas que puedo y luego, esta panda de imbéciles las convierte en un discurso serio y coherente. Eso sí que es Cutrelandia y los demás son tonterías. Un abrazo y nos vemos el fin de semana.