viernes, 2 de febrero de 2007

That´s no way to say goodbye (II)

Al sur, muy al sur siempre pasan cosas...

ANA
He estado pensando cosas.
RAFA
Bonita forma de saludar a quien hace un mes que no ves. Esperaba un qué tal agosto; cómo te ha ido la vida, me alegro tanto de verte, amor mío. Y a lo mejor imaginaba que hasta me besarías.
ANA
He estado pensando cosas.
RAFA
Hace un mes casi que no nos vemos, y…
ANA
He estado pensando…
RAFA
Lo sé; has estado pensando cosas y, por lo que puedo ver, son muy importantes.
ANA
El amor se acaba; era como tú decías. Tenías razón; el amor se acaba, y me gustaría que lo dejásemos por un tiempo.
RAFA
Sé que el amor se acaba. Te lo dije tantas veces que a lo mejor te lo has creído.
ANA
Estoy cansada de viajar sola, de viajar con mis amigos. Un mes sin ti.
RAFA
Pero esta vez sabes que no he podido viajar contigo porque tenía que hacer el último examen de la universidad. Después teníamos preparados un viaje, tú y yo, juntos. Tú y yo, solos.
ANA
Esta vez tenías razón. Y las otras, ¿también? Estoy cansada, te lo he dicho, cansada de estar con alguien con quien me siento sola.
RAFA
No creo que me echaras mucho de menos con tus amigos cerca de ti…
ANA
¿Por qué me mientes? ¿Por qué te mientes? Sabes que siempre quise que estuviéramos juntos…
RAFA
Lo sé, casi las veinticuatro horas al día, cada día. A veces es bueno estar solo.
ANA
Quiero dejarlo, al menos por un tiempo, el tiempo necesario para saber qué queremos, qué deseamos…
RAFA
Toda una vida.
ANA
¿Cómo?
RAFA

Ana, sabes que tardamos toda una vida en saber qué queremos, y tampoco entonces estamos seguros. Pertenecemos a nuestros deseos.
ANA
A lo mejor tienes razón, pero mi deseo me dicta que quiero dejarlo por un tiempo.
RAFA
¿Por un tiempo?
ANA
Por un tiempo.
RAFA
¿Qué quieres decir? Nada se deja por un tiempo. Cuando se deja, se deja para siempre. No hay vuelta atrás. Andar sobre las huellas que se han borrado es imposible.
ANA
Puede que me haya acostumbrado a tu soledad.
RAFA
Puedo preguntarte si cuando lo empezamos lo hicimos por un tiempo. No te atrevas a responder; es inútil explicar lo obvio. (Dirige la mirada hacia el narrador).
ANA
No es un adiós, deberías saberlo.
RAFA
Ni tampoco es un hola, ¿qué tal? Lo sé, no te preocupes. Siempre he sido sincero y no quiero presionarte ahora. Espero que seas feliz en tu nueva soledad. Seguirás teniendo amistades, pero no será la mía, seguirás teniendo sexo, pero no será el mío. Estarás sola, aunque no será mi soledad la que te acompañe.
ANA
Rafa, no te pongas agresivo, no eres así.
RAFA
¿No? ¿Y cómo soy, Ana, cómo soy? Has dejado claro lo que quieres. Tengo que irme.
ANA
No es para sentirse tan mal.
RAFA
Tampoco para sentirse bien.
ANA
Entonces…
RAFA
Ana, sólo… no me llames, no me busques, no me quieras demasiado.
ANA
Sabes que tú puedes hacer lo que quieras.
RAFA
Lo sé. Te llamaré, te buscaré a veces porque eres tú la que quieres estar sola, y mis sentimientos no han cambiado.
ANA
Te quiero, lo sabes, pero necesito estar sola…
RAFA
Te quiero y deseo estar contigo. La misma historia es más injusta para el que tiene el deseo más fuerte. Va a seguir siendo verano. Y el amor no se acaba, el amor es un concepto; los conceptos no se crean, no se destruyen. Sólo es una idea. Pero nuestra relación parece que termina. En un día tan señalado.
ANA
No lo he olvidado. Feliz cumpleaños. Tengo un regalo para ti.
RAFA
¿Otro?
ANA
Sí, otro. ¿Lo quieres?
RAFA
¿Por qué no iba a quererlo? Claro que sí, no tengo nada en contra del regalo ni de ti; puedo distinguir perfectamente el hecho de que quieras estar sola, ¿sabes?
ANA
¿Qué quieres decirme?
RAFA
¿Qué?
ANA
No sé, creo que me lo estás poniendo fácil, me estás ayudando en mi decisión, no es eso lo que se supone que…
RAFA
¿Decías que me conocías? ¿No es esto lo que he hecho siempre cuando alguien tenía algún problema?
ANA
Sí, pero ahora no quieres aceptar algo que tú has dicho tantas veces. Nada es para siempre. Hay que ir día a día. Ahora dices que me amas pero no quieres que te llame para preocuparme por ti. Y dices que tú me llamarás…
RAFA
Cada uno busca su camino; el egoísmo nos ayuda. Un egoísmo sano. Tú buscas tu soledad porque la necesitas ahora. Yo no quiero que me busques porque lo necesito.
ANA
Tal vez tengas razón. Un egoísmo sano. Yo necesito estar sola. Pensar en nosotros. Y no quiero perderte.
RAFA
Yo no te entiendo. ¿Puedes explicármelo?
ANA
Es fácil. Quiero estar sola. Y quiero no perderte. Quiero… no sé. También yo soy egoísta.
RAFA
¿Me das mi regalo?
ANA
Toma. Este es mi regalo.
RAFA
Gracias. (Lo coge y también roza la mano de Ana. Se miran).
ANA
Rafa, yo…
RAFA
Nunca olvidaré este cumpleaños.
ANA
Por favor, no hagas que me sienta más culpable.
RAFA
Perdona, no era mi intención. Debería irme.
ANA
No, por favor, no deberías irte así.
RAFA
No, no me iré así. Vivo muy lejos de aquí. Cogeré el autobús, llegaré a casa, pensaré en nosotros, en las cosas en las que me he equivocado. Siempre lo hago.
ANA
¡No seas tonto! Sabes a lo que me refiero.
RAFA
Lo sé. No te preocupes: ahora me despido, te doy la mano, un hasta luego, ya te llamaré y vuelta a mi realidad.
ANA
No quiero verte así.
RAFA
¿Y cómo quieres verme? Me temo que no sabes lo que quieres de ti, aunque empiezo a entender lo que no quieres de mí. Aclárate, preciosa.
ANA
No me llames preciosa, por favor.
RAFA
¿Por qué? Siempre lo he hecho.
ANA
Me duele.
RAFA
Te duele. Ya ¿qué te duele? ¿Que te quiera? Lo siento, es algo que no puedo evitar. Bueno, esto se pone pesado.
ANA
Sí, me duele pensar que me quieras de esta manera, me duele mucho.
RAFA
(Sonríe). Estamos igual entonces, porque a mí me duele quererte. Pero me temo que me dolería más si me quedara aquí mirándote, sin tocarte… Debería irme.
ANA
¿No abres el regalo?
RAFA
¿El regalo? ¡Ah, sí! El regalo. Haré algo mejor. (Mira el regalo todavía envuelto y se vuelve; recorre el escenario con su mirada y se para. Ana mira un tanto desconcertada).
ANA
¿Qué vas a hacer?
RAFA
(Se dirige a un chico que está sentado en un rincón, vaso de vino, gafas y humo: es el narrador). (Rafa se dirige hacia la mesa, hacia el narrador que le sonríe. Le da al narrador el regalo que Ana le había hecho. Rafa se vuelve y camina hacia Ana). No me llames, no me quieras, no me eches de menos. Soy egoísta, soy Rafa.

2 comentarios:

Un beso dijo...

Y quien no es egoista cuando se trata de la vida?
Ana sufrirá, lo esta pasando mal, siente que su vida se le escapa y que Rafa le impide alcanzarla. Dentro de un par de meses, sufrirá más cuando se de cuenta de que sin Rafa, no ve el camino.
Es la historia de nuestra vida. Solo espero que cuando Ana se de cuenta no sea demasiado tarde y Rafa siga llamandola preciosa

Moi dijo...

Rafa siempre la llamará preciosa, seguro que sí. Y el regalo era una pluma con la que contar historias. Un beso, preciosa.