sábado, 3 de marzo de 2007

Relatos hiperbreves VII

Dijeron: leía libros que nadie debería tener en casa, yo lo vi. Alguien añadió: alguna vez, habló con Abel Martín, parecían amigos, sonreían mientras hablaban. Otro se sumó a este coro: en casa, una vez, mientras cenábamos, se rió de Manolito Palomares. Una de sus amigas pensó, en voz alta: salió a la calle mientras llovía. Acabó en las hogueras de unas calles que están desapareciendo. Una última voz añadió, Manolito Palomares hablaba al pueblo: es un hecho aislado, sólo un hecho aislado.