martes, 13 de marzo de 2007

Relatos hiperbreves XII

Era medianoche y Cenicienta perdió un zapato; decidió entonces no volver a casa, perder el otro, sólo por sentir, morían entonces algunas campanadas, el suelo de las calles bajo sus pies, el frío del mundo bajo su piel. Era medianoche y el palacio sólo un oscuro cuarto de la limpieza en el que dos zapatos buscaban unos pies con los que engañar a un príncipe.

1 comentario:

Un beso dijo...

Quien no ha perdido cosas durante la noche, un zapato, un amigo, la memoria, la ilusion. La unica salida es seguir reconociendote por la mañana en el espejo.Un beso