sábado, 21 de abril de 2007

Delirio infantil

Dijo el niño: mamá, mira, el clavel se ha suicidado arrojándose al río. La madre se lanzó al agua inmediatamente, ya que su hijo era demasiado pequeño para presenciar una muerte. Intentó salvar al clavel, lo intentó de todas las maneras, pero él, estaba claro, quería terminar con su vida. La madre se clavó una espina y desistió; volvió a la orilla, donde le esperaban los besos de su pequeño. El clavel perdió sus últimos pétalos mientras los dos presenciaban la escena. No había nadie más. Estuvo lloviendo durante horas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Qué triste es Sevilla a veces!