lunes, 16 de abril de 2007

Vidas paralelas II

Jose quiso escribir una historia, imaginar una vida que no fuera la suya, colmar, por decirlo de forma poética, de luz un universo ajeno, pero sus dedos le dolían todavía. La vida, Marta tenía razón, cansa. Sobre todo si tus manos han estado buscando por las calles estrechas de una ciudad del sur un aroma en rose que ya no se encuentra en las almohadas. Otra vez será pensada la luz que hoy me ha conmovido.