lunes, 27 de agosto de 2007

El eterno retorno

Queridos amigos:

he comprendido, al fin, que Nietzsche tenía razón. La prueba irrefutable de ello son las oposiciones, a las que nos presentamos una vez y otra vez. Una vez. Y otra vez. Y otra. Y otra. Y otra. Y otra. Y otra...

1 comentario:

Un beso dijo...

Malditos historiadores! Siempre creen que mirando hacia atrás podrán vivir hacia delante. Lamentablemente los ciclos no son lo suficientemente cortos para que nos sirvan de ayuda.