martes, 28 de agosto de 2007

Intertextualidad

En la página 17 del capítulo 12 del libro, escrito por Gustavo García Bordel, Confesiones de un personaje de ficción, podemos encontrar las siguientes reflexiones, pronunciadas por el personaje protagonista, David, después de mantener una discusión, la noche anterior, con una de sus mejores amigas, Amaya, reflexiones que hacen referencia a las difíciles fronteras entre realidad y ficción, a los espejos que conlleva el ejercicio literario. Molesto con su amiga, entristecido por las confusiones a las que a veces nos llevan las palabras, escribe:
"Seamos sinceros: las palabras sin hechos sólo son literatura. Buena o mala, sólo literatura. Y deberíamos tenerlo claro: yo no te amo. Si yo te amara, no estaría aquí, en este mundo de ficción, en esta página en blanco, escribiéndote. Si te amara, yo te proclamaría reina de todas aquellas ciudades en las que he aprendido a aborrecer la monarquía; si te amara, yo, que no creo en la violencia, asaltaría tu casa, rasgaría tus ropas hasta conquistar cada parcela de tu cuerpo, para ser uno. Uno en calma con todas tus orillas. Si te amara, yo, que odio las películas con almíbar, dormiría a tu lado, sólo por verte sonreír cuando el final reúna a los amantes. Y escucharía canciones con azúcar sólo por tenerte entre mis brazos. Y volvería a conquistar tu cuerpo cada noche, a habitar tus arenas cada tarde, a despertar tus orillas cada día. Y no, nada sería literatura"

11 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué bien escribe este Gustavo García Bordel! ¡Y qué tipo su personaje David! Este pasaje en que habla con Amaya (¿o era Maya?) es sencillamente insuperable. Una pena que no sea tuyo...

Anónimo dijo...

Está claro. Si le amara cogería una nave espacial desde su órbita hasta la de ella y mientras hacía la maleta y buscaba el día en el que viajar QUIZÁS le dejaría compartir los superpoderes de esa persona ... .
¡¡Hinoooooooooooooooooooooooooooo!!

La extraterrestre de la otra órbita dijo...

Gracias por esta cita, Hino. Y por cada texto que te sale del alma.Me hacen falta.

H. dijo...

Seré claro: es el tipo de cosas que yo hacía cuando estaba enamorado y volveré a ser cuando lo esté otra vez. SI voy a ser algo, que sea excesivo, dar todo y ver qué llega después, para bien o para mal, anónimo. Y, oye, me gusta lo de la extraterrestre de la otra órbita. Hasta luego.

La extraterrestre de la otra órbita dijo...

Gracias Hino.
Mi vecino de la otra órbita va a hacer una huelga de silencio durante los próximos dos meses pero ampliable al resto de su vida ( y de la mía, of course).Es como los votos de silencio conventuales: tienen fecha de inicio pero no de final.
En su órbita de funcionario los intervalos de vacaciones laborales y los de "la huelga que siempre quise hacer" son siempre al menos bimensuales. Era el extraterrestre que en estos momentos tenía más cerca, mejor dicho, al que quería tener más cerca.Así que me quedaré sin su compañía.Desde que lo intuyo me siento más triste que Diango y entiendo al principito contemplando una y otra vez las puestas de sol.
Me alegra contarte que en éste mi lado del Universo miramos con ternura,admiración y envidia a los que son capaces de proclamar reinas cuando no creen en la monarquía, a los que comen algodones rosas de tres en tres sin disfrutar del azúcar o siendo incluso diabéticos-que los hay y los conozco-,a los Gandhis que de repente asaltan tu casa y te rompen la ropa y a los Cristóbales Colón ( en plural y sin premio) que te quieren conquistar cada día- sin darse cuenta de que han sido ellos conquistados previamente...y todos lo hacen por amor.Pero sospechamos de ellos.
Conozco el caso de tres folios que llevan vacíos encima de mi mesa más de lo que yo imaginaba esperando ser escritos a mi vecino huelguista silencioso para explicarle que en mi órbita somos autónomos y tenemos obsesión por partirnos las antenas verdes cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día porque para nosotros no hay seguridad más que la del esfuerzo diario y si hacemos huelga pues ná de ná. Los autónomos hacemos huelga cuando dormimos por la noche, y cuando estamos enamoramos ni eso, jejejeje...
En mi órbita podemos amar transgrediendo, yo la primera- ¿ te sabes la historia de la dentista que saltándose todas las normas de la ética profesional buscó el teléfono de un paciente en su historia para felicitarle en su cumpleaños y pedirle un café por favor?,- pero también bloqueados.
Muak, Hino.

Raid Baigon Smith dijo...

Ja, ja, ja... Con que Amaya, ¿no? Que casualidad, que casualidad...

H. dijo...

Raid, las quejas a Gustavo, que es el que escribe. Un abrazo.

LOa extraterrestre de la otra órbita dijo...

Si no fuera por la Y de baygon podrías haber elegido raid baigon aután.No te enfades.

Anónimo dijo...

“Si te amara, yo, que no creo en la violencia, asaltaría tu casa, rasgaría tus ropas hasta conquistar cada parcela de tu cuerpo, para ser uno.”
Ah!!! Como me gustaría, aunque pasaran mil años, sentir esas ganas terribles, inevitables de mirar, tocar y besar a la persona que amas.
Eso se llama pasión. Pero, la pasión, es como la vida de las mariposas: hermosa e intensa; frágil y breve.
Supongo, que el amor pasional tiene más larga vida en las novelas que en la realidad.
Pienso que el amor no es deseo, ni es fijación. De hecho, creo que no hay nada más distinto del amor que la pasión. La pasión nace fuerte en la boca de tu estómago y el amor nace en los labios, en la mirada de la persona que amas. ¡Nada más diferente!
Por otra parte, no quiero que mi amor vea “películas con almíbar”, ni escuche “canciones de azúcar” sólo por estar a mi lado. ¿Cuántas películas y canciones sería capaz de soportar antes de sufrir diabetes por amor?
No, no quiero que me de lo que no desea tan sólo por verme sonreír. Prefiero que me diga: “Veamos mejor esta película taiwanesa (o como se escriba)” y entonces me verá reír porque nunca me gustaron las películas para “intelectuales” y yo había alquilado la última de Jackie Chan en el videoclub. Al final, veríamos las dos y dormiríamos abrazados (yo, durante la taiwanesa y él, en la de Jackie, por supuesto)
Me quedo con un amor más “pachanguero” y de “todos los días”. Con lo dulce, que está muy rico, pero también con lo amargo.
No me entiendas mal. Quiero desear siempre sus besos, sentir que me mira como cuando aún descubría que me amaba y sonreír con esa risa tonta si coincidimos las miradas. Pero el amor es más que eso. Aquí va 1/100 de lo que pienso que es el amor.
El amor es gratitud y gratuidad. Es entrega total y alegría porque está a mi lado. Así, sin esperar nada a cambio y agradeciendo cada segundo (más triste o más alegre) que estoy a su lado, porque me hace feliz, que sea él y no otro, el que comparta mi vida. Lo cierto, es que el amor se nos da y lo merecemos dándolo.
El amor es verdad y libertad. Es egoísmo exigir que el otro haga lo que tú quieras. En el amor no puede haber exigencias ni chantajes. Dejar que cada uno sea lo que quiere ser, es amor. Dice un proverbio indio:”el amor sin verdad es como el agua de un río sin orillas” (sin orillas, eso no es ni río, ni charquito, ni ná). ¡Quiero que sea de verdad! No un imaginaba que desearías que tú querías… y lo hice porque pensaba que te apetecía... ¡Pues pregúntame! Y de paso me dices lo que tú quieres.
El amor es perdonar y confiar. Perdonar que le horrorice el algodón de azúcar y que no le guste ver conmigo películas con almíbar. No quiero que se empache con azúcar y mucho menos que sea mi vida la que le empache.
No quiero que nos tengamos en un pedestal, siempre vigilantes, ni que me proclame “reina de todas aquellas ciudades”, ni que me adule a cada rato con palabras y sms de amor. Prefiero confiar en que me ame igual que yo lo ame.

Dice Paulo Coelho: “El amor es compartir las mismas montañas aunque cada uno las mirase de manera diferente”
Yo, sólo cambiaría montañas por playas.

Con tanto escribir me estoy acordando de otras dos citas (perdón que no recuerde el autor):
“Nadie puede decirte que sentir ante un bello atardecer” y
“tú eres el artista… y debes modelar tus experiencias con mano propia”
¡Qué de rato escribiendo y leyendo del amor! Échate a la calle que seguro que tienes madera de artista. Yo, salgo en un par de horitas.
Abrazos.

H. dijo...

Sí, debería haber salido pero hoy me he quedado en casita con el Sevilla y el baloncesto. Pero sí, tengo que salir. Abrazos.

Patapalo dijo...

¿¿¿Paulo Coelho???? ¿Para cuando un debate sobre "La voluntad" mister h.?