jueves, 4 de octubre de 2007

Escúchame entre el ruido

Hay obras en mi ciudad, otra vez. Pasan coches y las motos no dejan de pasar, una y otra vez. Será una noche larga y nadie podrá dormir. Los vecinos gritan, cansados de esperar una señal que no llega, que nunca llega. Y la gente que camina aúlla de dolor, sola como tantas cosas a mi lado. Será una noche larga, a través de tanto ruido, de tantas historias que no he sabido dejar atrás. Y te hablaré esta noche, como te he hablado tantas otras, esperando que sepas comprender los gestos que mi cuerpo te dedica. Es el ruido y no debería importarte. Son otra vez mis labios, perdidos si no te encuentran; son otra vez mis manos, haciendo signos en el aire para que sepas llegar a mí, a través de tanta confusión. Estaba solo y pasó el tiempo; mi boca dijo, no sé si la escuchaste, me habría encantado conocerte pero poco sé de ti. Escúchame entre el ruido y las noches serán más cortas, más apetitosa la vida, más fuerte el mundo. Escúchame.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso.

Anónimo dijo...

¿Sabes que a veces me leo lo que escribes un montón de veces?.No siempre puedo decírtelo.
Un beso.

H. dijo...

A mí, seamos sinceros, me encantaría leértelo, lejos de este mundo de ficción, si eres quien creo, porque con esto de los anónimos.
Un beso.

Anónimo dijo...

Sería precioso pero me conformo con ésto, imaginar si tu voz es aguda o grave, si hablas rápido o no.A veces te leo y siento cosas que me duran todo el día, que me recuerdan momentos que ya viví y me hacen soñar. A mí también me hubiese encantado conocerte sea o no quien tú crees, de verdad.
Un beso.

H. dijo...

¡Qué feliz sería yo con un nombre! Sería, preciosa, mucho mejor, si, por ejemplo, tu nombre no fuera anónimo y yo pudiera escucharlo alguna vez, ¿no te parece? Besitos.

Anónimo dijo...

No, no. La ficción es así. ¿ Sabes una cosa? Cuando leo sobre el amor en cualquier libro es difícil que me lleguen las palabras al corazón.Suenan a lejos, a falso y a "te pagamos para que escribas y en esta historia tiene que haber unas páginas de amor, de tensión sexual o de lo que sea..." Te leo a ti y alucino sabiendo que hay alguien más que le habla por las noches desde su cama y lejos a otra persona intentando esquivar el ruido,me conmueve que historias que al leeras la primera vez me dejaron indiferentes otros días me hagan sonreir o entristecerme, me sigue inquietando aquel Sombras de agosto de 2007 y me sigue emocionando el 15 de septiembre. No sueles escribir los sábados y ese día escribiste algo taan bonito.TAAAANNNN con mayúsculas.Y lo haces sin cobrar, es que es para morirse.
No tendrás mi nombre. En cierto modo me encanta ser preciosa sin que me hayas visto, sólo porque lo que escribí te dijo algo.

H. dijo...

Que yo escriba, preciosa, también tiene un motivo, pero no tiene nada que ver con el dinero, eso sí. Pero es un motivo íntimo, e imagino que también escribo para conocer a alguien aunque no se deje conocer. Una auténtica pena porque la realidad siempre me ha parecido mucho más interesante que la ficción. Besos.

Anónimo dijo...

Una auténtica pena de momento.Además inventarme uno es lo mismo que escribir anónimo y el verdadero sólo te lo diría a ti. ¿Cuánto tiempo tardé yo en saber que te llamas José Manuel?

Debe ser maravilloso el motivo que te haga escribir y espero que no te quedes sin él.
Y bueno, que tampoco soy 100% forofa...algunos días no me gustan...pero ganan los que me encantan. No soy una loca que escribe a un desconocido por internet,eh?, que yo te conozco de algo y me caes bien "de leídas y de oídas", jajajajaja.

Hino,¿Quién te escribe a ti cuando tú lo necesitas?¿quién te enternece, te emociona, te deja indiferente, te calma, te sorprende o te mosquea con lo que escribe? No hace falta que me respondas pero es que yo me lo he preguntado mucho.

Ayer hablé con un amigo que me dijo "yo no puedo vivir sin un te quiero, sin decirle cosas al oído, sin darle la mano o un beso que no venga a cuento aunque sepa que me quiere absolutamente y que su forma de querer no es mi forma de querer". Lo entendí. No puedo vivir sin palabras.

H. dijo...

Yo tampoco puedo vivir sin palabras, para qué mentir. Sin embargo, ahora, no hay nadie que me escriba cuando yo lo necesito aunque la había pero, bueno, todo pasa. Aunque prefiero, no a alguien que me escriba, sino a alguien con quien charlar, que se tome un café conmigo y contarle que hay veces en que soy fuerte y otras en las que el mundo me puede y decirle gracias por estar ahí; todo es más fácil ahora. Lo echo inmensamente de menos, de verdad. Algún día, si me das tu correo, te contaré cuáles son los motivos para escribir. Y sí, José Manuel es el nombre. Juego en desventaja porque pareces saber muchas cosas más de mí que yo de ti. Ese primer párrafo me emociona; y "te conozco de oídas y de leídas" también. Son cosas tan pequeñas pero para mí deliciosas. Últimamente son tantas las cosas que me calan... En fin, que no deliro más aunque ahora me esté matando la curiosidad... Besos.

Anónimo dijo...

Te prometo un café pero tengo que pensar dónde y cuándo.Vamos de extremos a extremo: o hablamos en un blogg público sin intimidad y nos contamos intimidades o quedamos para un café en plan cita a ciegas...lo que siempre criticaría yo a una amiga si me lo contase. Pero bueno, yo ya te conozco de antes, no es totalmente a ciegas.¿ No hay otra forma más gradual para que se me quiten los nervios por lo menos a mí? ¿qué tal se te da guardar secretos?

H. dijo...

Yo estaré allí, donde y cuando tú digas. Y seguro que hay otra forma más gradual pero sería mucho menos interesante. Lo de guardar secretos se me da bien, porque, a ver, dime si alguien sabe quién mató a Kennedy. YO tampoco, claro. Besos.