viernes, 2 de noviembre de 2007

Dos Hermanas-Sevilla: la chica del tren

Hay cuerpos que te esperan con una sonrisa entre los labios, bocas con las que compartes un instante feliz; gestos cómplices que te devuelven un poco de esperanza. Hay gente que ves poco en estos días, cada vez menos y a la que sorprendes devolviéndote un poco de alegría. Volví a ver, fueron algunos momentos, a la chica del tren en mi ciudad, ayer, y pensé que era un poco triste no volver a verla cada mañana; me di cuenta, entonces, de todas las cosas a las que he tenido que decir adiós.

8 comentarios:

Sorel dijo...

Adiós, o hasta luego...

De todos modos, estàs diciendo "hola" a otros labios y bocas, aunque algunas bocas sean peores que las del lobo :)

Gus dijo...

Inevitablemente se dice adiós a tantas cosas..., pero afortunadamente se le dicen holas a tantas otras, que en el tránsito del quid pro quo no sabemos si ganamos o perdemos, o la dos cosas.
Sigamos sonriendo, devolviendo ese poco de alegría que acompasa el tránsito de la vida entre tren y tren.

S dijo...

Ademàs, podría ser peor. Imagínate que vivieses en Barcelona...

csar dijo...

no se que decirte, suena muy triste :(

Lucía dijo...

Decir adiós duele.
Decir hola realimenta las ganas de vivir.
Se gana y se pierde, pero a veces hay cuentas que es mejor no hacer.

Anónimo dijo...

Y por qué decirle adiós, acércate un día y dile "hola". No te has ido al fin del mundo, volverás a encontrártela. Un beso.

Lucía dijo...

Exacto, dile "hola" la próxima vez que la veas.A lo mejor tú también le devolvías a ella un poco de alegría y ella ahora no sabe dónde estás cada mañana.Un beso.

Anónimo dijo...

http://www.elpais.com/articulo/gente/Romeo/neoyorkino/encuentra/Julieta/dibujarla/Internet/elpepugen/20071109elpepuage_4/Tes

All is not Lost

Fdo: Otro cobarde.