viernes, 28 de diciembre de 2007

Cartas a un joven español (de 143 años), por Tito Paco

Querido Santiago:

quería dedicarte algunas líneas ahora que la nuestra, esta patria, una grande y libre, parece desvertebrada y alicaída, pero antes, querido Santiago, me gustaría felicitarte por cumplir tus 143 años en pleno uso de tus facultades mentales, suscribiendo totalmente aquellas palabras en las que decías que la mujer debía estar en casa, fregando. Aunque creo que te equivocas en ciertas cosas, ya que también deberían estar limpiando el polvo, cocinando, barriendo y fregando. Así debería ser siempre. Así concebimos a la mujer moderna.
Y sé que han sido tiempos difíciles, un año para olvidar completamente en sus primeras fechas , en las que mi vuelta a este mundo me trajo confusión, absurdas teorías anarquistas a mi cuerpo de cani nuevamente reconstruido pero ver la luz fue fácil; bastó ver cuatro escenas de, valga la redundancia, Escenas de matrimonio para volvera captar el espíritu patrio, que nos hizo ser, hace años, una grande y libre. Y todo ha vuelto a la normalidad.
Querido Santiago:
¿crees que los divorcios express hacen más felices a los seres humanos? A los demás no sé; a mí sí, pero no se lo contemos a nadie ahora que debemos velar por los olvidades valores de nuestra gran patria. Me gustaría, asimismo, desearte un nuevo año en el que todo nacionalismo desaparezca de la faz de la tierra, todos excepto el nuestro, oh, nosotros que hemos sido iluminados con la gracia de Dios. Y maldita sea la gracia escuchar cosas como: Sin Dios ni patria, vergonzosas palabras que surgen de labios impuros que sólo han traído el mal a esta nuestra tierra.
Querido Santiago...
Nota del editor: la carta nunca llegó a buen puerto ya que Santiago, ese joven español, murió a la edad de 143 años en un ataque mortal de acné, esos hilillos que acabaron por ahogar toda muestra de juventud bien entendida en un hombre que lo había dado todo por su país durante más de 13o años, amén.

1 comentario:

Sorel dijo...

Esta gente, aunque tengan 30 años, carecen de curiosidad, por lo que no son jóvenes sino que nacen viejos directamente.