viernes, 7 de diciembre de 2007

El otro

Hino se fue a Japón y escribió del estremecimiento humano y sus secuelas. Al principio lo intentó con haikus pero fue incapaz así que decidió acercarse al mundo del manga, esa forma de cómic oriental tan conocido. Y contó la enfermedad de Zoroku y otras sombras extrañas, no deseadas. La maldad humana en todos los ámbitos. Horrible, horrible, horrible.Los demás tuvieron que cerrar los libros y apagar los ojos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Antes de regresar el otro a la otra patria, se paró en una plaza donde había una placa escrita en español: "aquí se consolidó la leyenda de los Golden boys, verano de 2006, porque la vida puede ser maravillosa".