lunes, 10 de diciembre de 2007

Postdata

Estimado Jaime,
cuánta razón tenías, al decirnos: envejecer, morir
es el único argumento de la obra.
Olvidaste, sin embargo, expresar
que, para sobrevivir, cuando todavía éramos jóvenes,
necesario era ser un payaso, buscar sonrisas cómplices.
Aunque ninguno de nosotros oyó en su dramática

actuación un solo aplauso.

3 comentarios:

Un beso dijo...

a mi me suenan a aplausos todas tu palabras. Vengo de la cena de empresa de navidad,y me siento extraña, no porque no encaje sino porque piensan que soy diferente de lo que realmente soy. No se si tengo fuerzas para empezar otras historia diferente.

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

HIMNO A LA JUVENTUD

Heu! quantum per se candida forma valet!
Propercio, II, 29, 30

A qué vienes ahora,
juventud,
encanto descarado de la vida?
¿Qué te trae a la playa?
Estábamos tranquilos los mayores
y tú vienes a herirnos, reviviendo
los más temibles sueños imposibles,
tú vienes para hurgarnos las imaginaciones.


Pdt.- Gracias por el enlace. Te coloqué entre mis 'links'

Un saludo coridal.

H. dijo...

A mí ya sabes que me encantaría empezar nuevas historias pero dos no pueden si uno no quiere. Besos y recúperate porque estoy seguro de que mereces muy mucho la pena.