sábado, 30 de junio de 2007

Mi niña, por el Sr. Karaoke

Cuesta trabajo tener ánimos para bajar el mundo, dice Mafalda, recuerda mi niña, cada día. Le encantaría tener la fuerza necesaria para vivir pero todavía no sabe cómo. Está aprendiendo aunque algunas mañanas lo olvide. Ahora ha encontrado algunos árboles en los que cobijarse y sabe que sus raíces le pertenecerán siempre. Empezar, se dice si está desganada, siempre es difícil pero merece, en estos días lo ha comprendido, muy mucho la pena. Sus labios le piden quedarse en casa, tantísimas veces, pero sus piernas, aunque no le guste caminar, le están llevando a calles que nunca había visitado. Hay sol en ellas; otras personas, palabras que se lleva consigo, sonrisas que ya no recordaba. Hay un cielo azul y los gestos amables de la gente que nos enseña a vivir. Ahora ella, dulce y desprotegida, tiene un mundo en blanco en el que puede contar la magia que hay en los adoquines, a la que puede llamar Sevilla, si alguna vez lo desea. Y hay noches que viene y van. Se llama tiempo, se llaman despedidas. Mi niña, a partir de hoy, ya no es mi niña, porque está lejos y está viviendo y yo me siento feliz por ella aunque hay momentos en los que lloro y estoy triste, egoísta de mí. Pero no importa, ya no. Siempre será mi niña. Y la vida siempre son cosas, cosas que pasan.

jueves, 28 de junio de 2007

Relatos hiperbreves XXII

Era la casa en la que vivía un enorme papel en blanco. Una tarde se encontró con que no tenía nada que decir y salió a la calle. Descubrió la ciudad; se sintió desorientado. Había tinta en sus dedos, lluvia en sus zapatos, mujeres en las pupilas. Sonrió. Y era la vida.

martes, 26 de junio de 2007

Ayer, hoy y mañana

Paula, dijo él, como había dicho en tantas noches anteriores, como dirá en las tardes con ocaso que vendrán, me gustas porque todavía sonríes cuando el mundo duele.

lunes, 25 de junio de 2007

Tablón de anuncios X

Intento contactar con mi imaginación pero ésta está de vacaciones. Sicilia espera. En fin, si alguien tiene ideas brillantes, reflexiones acertadas y demás podrían acercarse a este blog y yo las haría mías. Lo llamaría plag.... homenaje, quiero decir, homenaje.

domingo, 24 de junio de 2007

Anécdotas verídicas de ayer y hoy II

Hay veces en las que, aunque no te conozco de nada, te echo inmensamente de menos.

sábado, 23 de junio de 2007

Just like in the movies XV

Divertido, piensa Alicia, ahora que trabaja en el único bar de este reino que algunos dan en llamar Cutrelandia. El mismo trabajo, se dice, y ríe; alguna vez tengo que ir al cine, uno de esos cines de verdad, no uno de esos horribles multicines en que las películas no son más que productos de mercado. Aquí hay semanas en que se convierten en verdaderos acontecimientos sociales y además, no suele fallar, todas las películas que se proyectan son en blanco y negro. Películas olvidadas por el tiempo que aquí vuelven a cobrar vida. Además, las cosas parecen mejorar: Ivana ha salido algunas veces de casa, se ha tomado algún café con ella, a su salud, y sabe que en algún momento, le ha susurrado Ivana al oído, no quiere hacerse ilusiones que luego le rompan el alma, Víctor volverá con ella. En algún momento. Es extraño, pero todavía, se dice Alicia, no he podido descansar un poco bajo el árbol que da sombra y entrega amor del que tanto hablan. Quiere hacerlo bien, estar bajo su sombra, durante horas si es posible, y sentirse protegida por sus ramas. Quiere hacerlo bien. También ha coincidido con Aurora y Antoin, que se han tomado alguna copa de vino con ellas, aunque no ha dejado de observar algo en las manos de Aurora. No sabe qué, un poco de miedo, tal vez. Ahora conoce toda su historia y es normal, cree, que haya un poco de desesperanza en sus dedos. Han pasado por tantas cosas, pero Antoin parece vivir ahora sólo para ella. No hay nadie más. La única mujer de un reino del que pudieron huir hace años. Un poco de desesperanza. También ha conocido a gente como Carlos, el filósofo del pueblo, con el que ha hablado de las diferencias entre hombres y mujeres, entre pueblos y ciudades. El tiempo vuela, piensa, y recuerda a David. Estas parecen ser las calles de todos aquellos que buscan una segunda oportunidad. Lo mejor de todo, ahora se da cuenta, es que conversar, aquí, supone, mirar a los ojos, que te miren, saber que hay unas manos que demuestran preocupaciones, alegría, dolor; hay en las miradas una dulzura invevitable que ella había olvidado. Aquí no hay móviles, las comunicaciones parecen ancladas en otro tiempo y, a pesar de los incovenientes de no poseer Internet, móviles y otras cosas, todo parece más sencillo. Más humano. Y todo el mundo tiene, con sus labios, con sus manos, con sus gestos, historias que contar. Hay tantas historias detrás. También ella tiene una historia, un bar en medio de la nada, y unos pecados de los que alguna vez le gustaría hablar pero hoy parece difícil. Está cansada y necesita, las llaves del bar ya son suyas, ir a casa, dormir un poco y pensar en todos aquellos que todavía no ha conocido pero espera encontrar en estas escasas calles de las que ya empieza, para bien, a formar parte. Sin embargo, hoy, ahora, le gustaría que alguien la tomara de su mano, la llevara a su casa y durmiera junto a ella sólo por no dormir sola una noche más. Una noche menos.

jueves, 21 de junio de 2007

Anécdotas verídicas de ayer y hoy

Soy un buen amigo. Soy tan buen amigo. Soy un buen amigo. Soy tan buen amigo. Soy un buen amigo. Soy tan buen amigo. Soy un buen amigo. Soy tan buen amigo. Soy un buen amigo. Soy tan buen amigo.
Dios, creo que voy a morir virgen otra vez. Y van...
P.S: la historia de tu vida, chico, la historia de mi vida.

miércoles, 20 de junio de 2007

De hipocresías varias VII

Buscaba en sus ojos un ápice de amor, un atisbo de deseo y creyó encontrar un brillo tenue. Se equivocaba. Tantas cosas habían muerto ya: de la luz, inmensa un tiempo, sólo quedaba su recuerdo.

De hipocresías varias VII

Y el lugar turístico más visitado en Europa es París... Disneyland, París. ¿Podría alguien repetirme, por favor, que los europeos son más inteligentes que los americanos?

lunes, 18 de junio de 2007

De hipocresías varias VII

Escribía para acostarse con mujeres
pero siempre acababa durmiendo solo.

sábado, 16 de junio de 2007

Just like in the movies XIV

Eran los primeros días de junio y todo el mundo había despertado excepto él. Carlos se acercaba otra vez a la plaza del pueblo para conversar con todo aquel que quisiera, Antoin y Aurora caminaban por las escasas calles de Cutrelandia y, a veces, se alejaban un poco del reino para reencontrarse. Aurora parecía absorta en ocasiones y Antoin creía saber el motivo. David seguía disfrutando de la tranquilidad de este lugar perdido en el tiempo con Ana. Cactus deseaba que tantas cosas pudieran suceder pero sólo pasaban las cosas que podían ser vividas. ¿Y Víctor? Todo el mundo había despertado excepto él. Ivana llevaba dos semanas sin salir de casa, sin disfrutar del sol que tantas tardes había acompañado a su piel; dos semanas en una habitación con el hombre con el que había compartido tantas palabras y en cuyos silencios habitaba, felizmente a menudo. Deseaba una señal, saber que era posible vivir en el mundo en el que había estado estos últimos meses pero, por ahora, parecía imposible. Víctor no respondía, se encontraba absorto en sus propias calles. Algunas veces, Ivana acercaba sus labios a los de Víctor y, sencillamente, los rozaba. A un lado y otro. Era algo que le apasionaba; Víctor siempre buscaba el borde de los labios en los que perderse antes de alcanzar su boca por completo y a él tanta ternura le parecía inmensamente erótica. Otras veces, Víctor se encontraba el pelo ondulado de Ivana en sus labios pero no le importaba lo más mínimo. La erótica de la ternura, le gustaba decir. Hoy, ella había rozado sus labios innumerables veces pero había sido inútil. Víctor no estaba y a ella se le escapaban algunas lágrimas. Silencio. Un silencio sepulcral. La erótica del poder, susurró ella entre sollozos, y no hubo respuesta. Víctor, le dijo, lo miraba fijamente, necesito que vuelvas. Y ambos sonrieron un poco. Ella sabía que no era nada, apenas una voz apagada entre el ruido. Víctor, dijo, escúchame entre el ruido. Entonces miró otra vez sus ojos y lo vio, había algo en ellos, un poco de vida, un poco de esperanza. Supo entonces que debía esperarlo cuanto tiempo hiciera falta. Y así lo hará.

jueves, 14 de junio de 2007

Tablón de anuncios IX

Yo estaba hambriento y tus muslos eran el mundo.

lunes, 11 de junio de 2007

Tablón de anuncios VIII

Disculpen las molestias; la vida nos reclama.

Ficciones

Creyó que su madre era Dios y descubrió que no hay luz que no se extinga.
Ahora hay miedo en los días y lágrimas en los ojos que intentan ser fuertes.

viernes, 8 de junio de 2007

Just like in the movies XIII

Hay mañanas que son estrellas que se apagan, susurra Ivana, días en que todo esfuerzo resulta baldío. Pausas de semanas en que nos gustaría estar en cualquier otra parte. Estoy aquí, Víctor, contigo, pero tú estás en otro lugar y todavía no he descubierto las llaves con las que volver a abrir a tu casa. Necesito que me acompañes pero no hay nada. Las luces son oscuras hoy y la vida no tiene sentido. No tengo fuerzas esta mañana, estoy desanimada, querría que tú fueras el fuerte, Víctor, otra vez. Me cuesta hacer cualquier cosa, beber el café que quiero compartir contigo pero sólo me responden tus labios. No hay nada más. Y todo es un vacío absoluto en el que no sé por qué estoy aquí, qué deb hacer. Nunca fui, ya lo sabes, demasiado fuerte. Y ahora, creo que lo sabes, el mundo transcurre a cámara lenta y yo ni siquiera sé si esta es mi película. Me gustaría que tus palabras estuvieran aquí, que me dijeras, como me has dicho tantas veces: sé fuerte, pero no sé llegar a ti. Y no dejo de culparme por no intentarlo con todas mis fuerzas, con toda mi energía. Y a veces en que me da por reír, y sonrío a todos los espejos, y acabo agotada. Dormir es difícil y a veces no consigo recordar tu nombre, olvido el mío. Y quiero, como siempre, que me des tu último bocado, pero ahora no logro comer; no tengo nadie a quien quitarle ese último trozo. Todo es gris, ahora, todo es negro. Y no hay puertas que me hagan salir de esta casa. Que se jodan los demás, aquellos que quieren que seas su rey. Vuelve por mí, sólo por mí. Tienes que hacerlo, tienes que decirme, fueron tantas veces: sé fuerte, sal a la calle, la vida merece la pena. Pero hoy todo es tristeza, la lentitud de todas las cosas que no van. Sé fuerte, la vida merece la pena, pero hoy, por primera vez en mucho tiempo, te espero todavía, tus palabras no logran convencerme.

jueves, 7 de junio de 2007

Tablón de anuncios VII

La FAES (Fundación para el Análisis de Extraños Sucesos) presenta su gira de fenómenos extraordinarios de ayer y hoy, gira que le llevará por los diferentes lugares de esta nuestra tierra. Contarán con la inestimable colaboración de la Botella, capaz de diferenciar entre peras y manzanas y, además, ser socialmente social; de su amante bandido, Joselito, sé beber, conducir, y hablar ¿alguien lo duda? al mismo tiempo. También estará presente Espe, capaz de ganar un poco, sólo un poco, más de mil euros, y no llegar a fin de mes. Lo nunca visto: el dinero estaba y ya no está. Como estrella invitada, el hombre que tiene 154 años y todavía vive, el hombre que luchó por la libertad y era franco con su régimen, Manolito Palomares, paradigma del artista total, del hombre renacentista.
Agotadas ya las entradas para las primeras funciones, se ruega a los espectadores, que vengan con traja, chaqueta, pins, y a la hora de mostrar las entradas, lo hagan con la mano, derecha, naturalmente.

miércoles, 6 de junio de 2007

Just like in the movies XII

Curioso, las mentiras que nos contamos para seguir cuerdas, piensa Alicia. Perdida no sé dónde, podría, aquí y ahora, bajo este árbol que, como dicen los habitantes de esta ciudad, da sombra y entrega amor, ser feliz. Me encuentro bien. Estas calles empiezan a ser parte de mí, se dice, ahora que se ha tomado algún café en el único bar de la ciudad, en el que ya le han ofrecido trabajo. Tengo que pensarlo, fue su respuesta, y se fue al cine. Blanco y negro, hace años que no lo veía, a pesar de que su vida, por momentos, pareciera un telefilm de fin de semana. Se está bien aquí, susurra, mientras ve pasar a la gente que, poco a poco, va conociendo. Ha sido un buen viaje, piensa Aurora, ya en la cocina de su casa; Antoin está a su lado y salen al jardín; hablan de todos los caminos que les han traído aquí, todas las encrucijadas que no han podido devorarlos. Hay en los ojos de ambos un poco de nostalgia; la vida, sonríen, nos hace más viejos. ¿Te arrepientes de algo?, pregunta Aurora; de nada, nunca, estoy aquí, contigo, dice Antoin, que ha renunciado a las riquezas de un reino por ella. El mundo puede olvidarse de nosotros, dice, aunque los dos sepan que el mundo va dejando huellas en nosotros que difícilmente pueden borrarse. Últimamente, no quiere preocupar a Antoin, Aurora ha soñado con StrangeLove y no puede evitar pensar que se encuentra cerca, que otra vez está en sus vidas, pero sus ojos no pueden mentir. Hay algo de miedo en ellos aunque Antoin no lo haya descubierto. Casas más abajo, Ivana cuida de Víctor y no puede creerlo: no hay palabras que puedan hacerlo volver. Las mismas que un día les hicieron ser felices en la cama no consiguen traerlo a la cama en la que devoraron tantas horas, en la que fueron parte de tus ficciones. A veces, se acercan amigos, conocidos, para saber si ha mejorado, si pueden tener rey otra vez pero, por ahora, la respuesta sigue siendo, tristemente, la misma. Es el mismo mundo que yo conocía, dice Ivana de Víctor a quien quiera escucharla, pero ahora mismo, no hay nadie en él, no está habitado. Cuando todos se van, y la casa queda sola, mucho más sola ahora, ella siempre se acerca a Víctor, le dice: te haré volver. Silencio. Es, por ahora, la única respuesta.

martes, 5 de junio de 2007

De hipocresías varias VI

Dejemos aparte la poesía, todas las expresiones brillantes que convierten en literatura nuestra vida. Olvidemos todas las metáforas que hacen de nosotros seres mejores. No voy a mentirte: podría vivir sin ti perfectamente (a un día seguiría otro, habría playas y muslos desnudos en mis ojos) pero, seamos sinceros, contigo es mucho más divertido.

lunes, 4 de junio de 2007

Just like in the movies XI

Cutrelandia está a dedos de distancia. Aurora y Antoin, J., Ivana y Víctor son recibidos como héroes. Cerca de ellos, al otro lado, se encuentra Alicia que observa con ansiedad un mundo nuevo, días desconocidos que pueden llevarle a lugares que todavía no ha conocido. Es divertido, piensa: vengo de un lugar del que sólo conocía su bar pero aquí mis ojos pueden ver casi todas las calles. Siempre es la primera impresión, la impresión de los que llegan por primera vez: Cutrelandia es un reino pequeño, con pocas historias por descubrir. Poco a poco, encuentran historias, relatos, cuentos de hadas que los hacen estar durante mucho tiempo. Algunos, se dice J., necesitan salir, ver dónde está el mundo pero siempre vuelven. Descubren el árbol que da sombra y entrega amor, acaso el cine donde se proyectan historias en blanco y negro, tal vez el único bar de la ciudad, en el que todos se conocen y forman parte de una misma copa. Siempre se vuelve, susurran Aurora y Antoin, que añade: aquí tú y yo somos felices, algunas veces, la vida nos sonríe. Todos quieren saber cuándo Víctor será su rey porque aquí abdicar está prohibido pero comprenden que Víctor no es el que se fue de estas calles y no saben qué decir. Han esperado demasiado tiempo pero saben que Ivana y Víctor necesitan descansar, un respiro en su parte del mundo. Tal vez así. Alicia contempla la escena desde el otro lado del espejo: es una desconocida en un mundo que parece conocerla desde antes. Todos la saludan, la hacen suya rápidamente. Se siente inquieta pero feliz: parte ya de un mundo que aprenderá a amar en los próximos meses. ¿Y J.? No sabe si todavía es parte de este lugar o ya, como hizo una vez, hace años, tiene que irse buscando su propio lugar en el mundo.