miércoles, 31 de octubre de 2007

Un día

Hino mira al blog y, después de mucho tiempo, encuentra pocas cosas suyas. Ya no hay paredes con las que construir una casa porque la casa es la vida. Y en la ciudad hay calles que necesitan ser visitadas. Es agradable, piensa, escribir textos como I'm on fire pero sería mucho mejor decirlas al oído, en una habitación para dos, a la luz de unas velas que nunca nunca agoten la noche. Sería genial volver a las aceras y encontrar a gente hablando con nosotros. La vida, pasa, y a veces lo olvidamos. La vida pasa y algunos necesitan encontrarla. Volveré por aquí pero será de cuando en cuando. Sed felices. Os echaré de menos.

domingo, 28 de octubre de 2007

Ficciones III

Cuánto echo de menos un abrazo, una caricia, un beso, digo. Descanso un rato y sigo caminando como si nada.

viernes, 26 de octubre de 2007

Monotonías

Romperá la vida los muros de esta ficción alguna vez y saldré a tu encuentro un día de lluvia en el que no lleves paraguas. Te lo ofreceré si tú me dedicas alguna frase, algún gesto amable, cinco minutos de dulzura. Y otros cinco minutos. Y otros cinco minutos.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Tablón de anuncios XIX

Delicadeza, te echo de menos. Dónde estás en días tan difíciles como éstos, en los que la vulgaridad se ha apoderado de cuantos rincones habito. Deja alguna vez el rastro de tus alas en mis manos para recordar que la belleza todavía existe. Y aunque sobreviviera sin ti sé que nada sería lo mismo.

sábado, 20 de octubre de 2007

Muerte entre las flores

Érase un pequeño árbol en mitad de un parque al que la gente acudía a estudiar, gente que, de cuando en cuando, pensaba, creíamos nosotros. Érase una Casa de la Cultura en la que personas de todas las edades acudían a aprender, imaginábamos nosotros. Hubo un día en que decidieron talar el árbol, pero talar significó arrancar las raíces, segar un poco de vida, enterrarlo en alquitrán. Sin embargo, estas personas decidieron, no podía ser de otro modo, no callarse y el comentario se extendió felizmente entre todos: qué bien, por fin tenemos un sitio donde aparcar. Eso fue todo.

viernes, 19 de octubre de 2007

RUMORES

Hoy tenemos artista invitado porque el autor de este blog sigue agotado. Cuánta razón tienes, Gus. Y recuerda que vales mucho:

Éste es el título de una película que transmite un mensaje claro y transparente: a veces, las palabras pueden envenenarse de tal forma que crean heridas que no se cerrarán jamás.

Un simple juego en principio, una broma de mal gusto sin, se dicen, consecuencias, llega a convertirse en un rumor que cobra vida gracias a la presta colaboración de una abultada cadena de agentes, cómplices ávidos de esta comidilla que se encargan de alimentar alegremente el rumor puesto en circulación por un don nadie.

A nadie le pasa por alto que esta antigua práctica – arraigado y anquilosado vicio de generaciones y generaciones - es el modus operandi de los medios de comunicación. No nos engañemos, la información se ha convertido en espectáculo llegándose en muchos casos a confundir. Pero ¿Qué concepto existe en el mundo de lo que es serio y lo que es una nimiedad? ¿Dónde ha quedado el rigor, el sentido común, la capacidad de reflexionar y juzgar con criterio? No sé cómo hemos podido llegar al extremo de dar por cierto todo aquello que se dice sin verificarlo. Comamos sin pensar, ¡buen provecho!

La mentira repetida mil veces se convierte en verdad, pero en una verdad asumida por necios, no nos equivoquemos, que no nos vuelvan a confundir, milongas para otros.

Rumores que matan no es más que un fiel reflejo de lo que vivimos día a día: infamias, calumnias, difamaciones, injurias... porque es gratis, porque divierte, porque no podemos vivir sin esa carroña. Da lo mismo el nivel social, económico, el sexo, la edad…

Los rumores, los mal llamados "cotilleos", eso que se cuenta de alguien de forma frívola son el pan nuestro de cada día que tiene su destacado espacio en las cadenas de televisión, en las revistas y por supuesto en las charlas de patios de vecino.

¡Qué fácil es ser un elemento más de la cadena, un cómplice anónimo, una víctima de la pereza intelectual!

Sé que no se estila, pero por una vez merece la pena reflexionar sobre los consejos de Buda: Cree únicamente en lo que tú mismo has experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Soldadito

Para Gus
Imagen de la sociedad en la que vive, el soldadito de plomo busca entre la basura formas inapropiadas de distraer su aburrimiento. Imagen de esta sociedad, sale temprano, en las primeras horas de la mañana, a buscar objetos carentes de valor que él suele creer oro. No preguntes por mi cerebro, dice, lo he empeñado para comprarme esta baratija. Tristemente, no hay nada más.

Tanta belleza

No olvides, le dijo ella, que los fragmentos de una vida rota sirven para construir alguna ciudad en la que vivir durante años; no olvides, le repitió, que hay esquinas que nos vieron habitar un beso, algún saludo y un sinfín de minutos. Fueron muchas cosas y forman parte de ti. No lo olvides, le dijo, ahora que no nos veremos más.

martes, 16 de octubre de 2007

Primeros días del invierno

Algunas noches, en invierno, el viento arrecia y la gente cree escuchar una voz que hace suya, que la acompaña durante un tiempo. Todo, dicen, lo que no sea estar solo es bueno, todo lo que sea tener alguien cerca es suficiente. Otros todavía buscan esa voz.

domingo, 14 de octubre de 2007

Fantasmas

He vuelto al lugar del crimen y todo sigue igual. Todo sigue como hace años, exactamente igual. Nada ha cambiado; mi cadáver sigue en el suelo y la casa, desordenada como siempre. Y yo esperando, desde hace años, que mi cadáver se levante y me abra la puerta de una vez por todas.

viernes, 12 de octubre de 2007

Día de la patria de Manolito Palomares

Cada año, en esta fecha, es costumbre en la patria de Manolito Palomares, dedicar esfuerzos al sano ejercicio de demonizar todas las ideas que conlleven algún pensamiento. Suele decirse, por ejemplo, a los niños que la mejor educación es ver los documentales de la televisión pública, en los que grupos, numerosos, de personas, alzan las manos de forma sincrónica en un espectáculo rítmico que simula los rayos del sol. Con la camisa puesta pueden ir, ya que la desnudez no es sino el pecado en el que se purgan todos las sombras de un pasado en que pensar era una opción, qué vergüenza. Caminan por las calles y en los anuncios publicitarios se muestra a los telespectadores objetos tales como el abrillantador del espíritu nacional, tan útil para los fines de semana en la playa, para deleite de familia y amigos; también banderas con las que olvidar que somos humanos. Los libros han, casi, desaparecido en las hogueras y la gente sale a las calles para comentar los últimos cotilleos, que pueden contar cómo se ha visto a la bandera de la patria, de la mano de banderas anarquistas, por ejemplo, algo que no se ha de volver a repetir, se dicen. Ya lo decía Tito Paco, reencarnado ahora en un cani, cuando los valores antiquísimos de esta nación eran los suyos: Una, grande y libre, aguilucho, aguilucho. Que lo que la gracia de Dios ha unido, dice Manolito Palomares, no lo estropeen los hombres. Amén.

jueves, 11 de octubre de 2007

Súplica

Estoy cansado y el mundo está lejos. Hace frío y todavía no he aprendido a defenderme. Enséñame calles que me hagan salir de aquí; muéstrame rincones que me lleven a la vida. No me dejes aquí.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Escúchame entre el ruido II

Disfraza los gritos, susurros ya. Sería mejor así, escucharnos poco a poco y saber si tu voz me llega entre tantas paredes. Sería mejor así, recordar palabras que me emocionan ahora que han desaparecido. Ahora que te descubren otro mundo cuando las raíces fueron otras en su momento. Y no habrá nombres por ahora, sólo llamadas anónimas, sólo destellos de una vida en nuestras manos, de una noche que muere en las paredes. Una auténtica pena, dejar que el tiempo se consuma entre gritos. Escúchame, estoy cerca y no lo sabía; la vida llama y todo debería quedar entre tú y yo. Escúchame, alguna vez, y sabrás que tengo miedo en ocasiones y las calles parecen más oscuras entonces ahora que no hay nadie que pueda caminar conmigo. Escúchame, alguna vez, y sabrás que me calma tener el silencio entre mis manos. Y que la vida me emociona -tanta belleza duele- aunque sea este el mundo en que vivirla. Escúchame ahora que vivo entre cuatro paredes, no soy un héroe, y un café nos espera. Escúchame.

martes, 9 de octubre de 2007

Relatos hiperbreves XXIII

Fue terrible que te fueras un viernes por la noche sin lluvia, sin decir nada. Y que yo no lo descubriera hasta las primeras horas del sábado cuando sólo quedaban tus fantasmas. Cuanto puedo hacer es convivir con ellos cada noche aunque ninguno sepa decirme dónde estás.

lunes, 8 de octubre de 2007

Tablón de anuncios XVIII

Para Manolo Lay

Reza la publicidad: Dos Hermanas, una ciudad para vivir. Y no se equivoca. Dos Hermanas, una ciudad para vivir... en cualquier otra parte.

viernes, 5 de octubre de 2007

Tablón de anuncios XVII

Estoy agotado y son demasiadas cosas que hacer. No sé cuándo volveré. Aquí os dejo, si queréis, un enlace para llegar a otros sitios. Uno de los que escribe soy yo:
http://tebeosfera.blogspot.com/2007/10/bienvenido-al-mundo-de-miguel-brieva.html
Espero volver...

jueves, 4 de octubre de 2007

Escúchame entre el ruido

Hay obras en mi ciudad, otra vez. Pasan coches y las motos no dejan de pasar, una y otra vez. Será una noche larga y nadie podrá dormir. Los vecinos gritan, cansados de esperar una señal que no llega, que nunca llega. Y la gente que camina aúlla de dolor, sola como tantas cosas a mi lado. Será una noche larga, a través de tanto ruido, de tantas historias que no he sabido dejar atrás. Y te hablaré esta noche, como te he hablado tantas otras, esperando que sepas comprender los gestos que mi cuerpo te dedica. Es el ruido y no debería importarte. Son otra vez mis labios, perdidos si no te encuentran; son otra vez mis manos, haciendo signos en el aire para que sepas llegar a mí, a través de tanta confusión. Estaba solo y pasó el tiempo; mi boca dijo, no sé si la escuchaste, me habría encantado conocerte pero poco sé de ti. Escúchame entre el ruido y las noches serán más cortas, más apetitosa la vida, más fuerte el mundo. Escúchame.

martes, 2 de octubre de 2007

El show de Pimpinela

Siempre seré franco contigo, le dijo y ella se sintió feliz.
Y así fue: no pudo pronunciar una sola sílaba, sin su permiso, durante más de treinta años.