sábado, 5 de enero de 2008

Across the universe

Ella está sentada; él se acerca a su silla y le susurra: estoy cansado de tanto sexo tántrico, harto de intentar encontrar el sentido del universo en tus muslos. Ella sonríe y finge no escucharlo. Él le habla de principios, de otros tiempos, en los que todo era más sencillo y un orgasmo era, simplemente, un orgasmo. Ella no se inmuta y sigue sin escucharlo. Lo espera, un poco más allá, en los confines del espacio, donde todo suspiro conlleva un poco de magia, atisbos de una realidad que no acabamos de entender. Él, desconsolado, sólo puede pedirle que no se vaya, por enésima vez esta semana, sola.

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