lunes, 14 de enero de 2008

Obviedades

Hay veces en que a uno le abandonan por lo que uno dice: quedan las palabras cuando nosotros llevamos un rato sin estar en esa calle.

3 comentarios:

Cris dijo...

Hola, acabo de llegar aquí desde el blog de Aranzazu. Me gusta lo que escribes. Ánimo en tus prácticas como escritor.
Decía Cervantes que quien anda mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho. Este consejo me dio una profe de Literatura cuando le dije que quería escribir.
Posdata: perdona por el consejo que no me has pedido. Ha sido con buena intención, jeje.

Anónimo dijo...

¿Recuerdas aquello de que uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios? A veces las palabras que has dicho se quedan colgando de tu abrigo, mientras tú sigues andando. Los demás te miran, cuchichean entre sí, pero no te dicen nada a ti directamente. Menos mal que, en cuanto a memoria, compartimos un 98.75% de ADN con los besugos. Pasará.

H. dijo...

Ah, Cervantes, qué grande. Y no te preocupes, siempre son buenos los consejos, sobre todo si vienen de profesores de literatura. Casualmente, yo soy, cuando los niños me dejan, uno de ellos. Un beso y hasta luego.