martes, 12 de febrero de 2008

De exilios varios II

Ah, se acerca el catorce de febrero, otra vez, y estarás solo de nuevo. Sólo los buenos se quedan sin compañía en fechas tan indicadas. Y tú has estado sin otro cuerpo tantas noches. Tampoco, seamos sinceros, importa demasiado. Sobre todo ahora que has aprendido que estar con alguien, amar y ser amado, poco tiene que ver con un momento determinado, con una fecha concreta. Y que todo aquel que quiera disfraces de amor, se regale algunas flores un catorce de febrero, se coma algunos bombones. Tú, deberías hacerlo ahora, ahora que tienes hambre.

6 comentarios:

covi dijo...

Para algunos, sólo es una fecha, para otros, que lo vinculan a alguna vivencia sentida, mucho más. De eso empezaba hablando yo este mes, precisamente. Y si has leído el post deducirás qué significado tiene para mí, tú, que piensas tan bien.
Muchos presumen de no dejarse llevar por el consumismo, otros se compadecen de sí mismos, los hay que "se lo creen" (que están tocados por Cupido y las flechas del amor) y los más jóvenes, idean algún festejo ya inventado (creyendo que escriben guiones de comedia romántica) con el que preparar algo "de película" para su pareja.
El jueves tendré muchos bombones en casa, llevan ahí un par de meses y los terminaré tirando. No los comeré porque toca empaste. Los escaparates y alguno con rosas rojas por la calle me recordará la fecha. Yo buscaré refugio en otra cueva...

Anónimo dijo...

No los comeré porque toca empaste...qué fuerte.
Lucía.

covi dijo...

Si los terminar� tirando es porque no me los voy a comer, no por el empaste, necesito liberar el trauma econ�mico y an�mico que est�n suponiendo mis visitas semanales al dentista. Aclarado... y disculpas por el comentario.

Anónimo dijo...

Pues entonces yo debo ser buenísima.
Un beso
Tu editora

Anónimo dijo...

Perdona, es que me hizo mucha gracia y quise escribir "qué grande" aunque escribí "qué fuerte". El desgaste económico medio lo entiendo-piensa que es una inversión en salud- pero el anímico no. Búscate una clínica donde te rías con el/la dentista y los/las enfermeras. EXISTE, CRÉEME.
Un beso y lo siento si te parecí borde porque no fue mi intención.
Lucía.

covi dijo...

No sé cómo lo hago que no soy nada breve y aún así, no resulto clara. A veces, con los malos entendidos, es mejor hacer un sólo intento por aclararlos, o termina todo en una maraña de explicaciones con las que se acaba por perder el sentido con el que se dijeron las cosas originalmente.
Trataré de resumir diciendo que no me desdigo de nada de lo que escribo, que tengo humor para aceptar mis propios comentarios y locuras varias, y sobre todo, que me parece una medida prudente disculparse si al decir algo creo, por lo escrito después (queda aclarado y no me pareció para nada borde), que pueda, de alguna forma, herir, faltar al respeto o molestar a cualquier persona.
Dicho esto, los bombones siguen a disposición de los invitados, con empaste o sin él, pero caducarán y acabarán en la basura.
¡Ah! lo de los traumas no es por los profesionales que me atienden, con los que estoy contenta (imaginad si no, qué crisis tener que acudir cada semana). Pero es un poco largo de contar y esto ya se dilata demasiado.
Aún así, gracias por los consejos de ambos.
Como nota curiosa, al menos lo que dije no os dejó indiferentes...
Seguiré por aquí, disfrutando de lo que escribes, pero garantizo que puede que encuentres nuevos comentarios de los míos.
Que tengáis un buen día.