viernes, 29 de febrero de 2008

En todas partes

Pasa en todas partes, ya lo sabes. Cosas de la vida. Hay chicas que aman y no son amadas: las llaman por teléfono y les dicen, qué tal el tiempo, hace mucho sol ahora, sigo sin quererte, somos demasiado diferentes, demasiado, lo nuestro no iría a ningún sitio. Y todo por teléfono, porque hay niños que todavía no han aprendido a ser hombres y mirar a los ojos a la persona a la que puedes destrozarle el corazón no está hecho para ellos. Y existen también chicas que se sienten culpables porque hay tanto amor dentro de ellas, amor en varias pieles, y hay dolor porque no quieren hacer daño a quien tanto les ha dado, a quien les ha enseñado a querer, a quererse a ellas y a querer la vida. Sin embargo, todo pasa, pasa en todos los lugares. Cambiar significa crecer solo a veces. Y hay mujeres que necesitan tiempo, cuando antes tuvieron todo el tiempo del mundo en que dormirse y contarse (las noches tenían veinticuatro horas) todo un día, y lo que pudiera llegar. Pero llegó crecer sola, sin alguien que proteja la tristeza de nuestras noches en vela.
Es extraño, pero llamaste ayer otra vez, y me encantó escucharte. ¿Estás bien?, dijiste, tengo agujas en los ojos. Pobrecito. Y nos reímos, como en tantas otras ocasiones. Hablamos de cómo han cambiado los jóvenes, deseosos hoy de sexo, cuando nunca nosotros... Y nos reímos. El tiempo pasó rápido y teníamos que dormir, estábamos, al otro lado del teléfono, cansados. Te voy a dejar, dijiste, no, me dejaste hace años y volvimos a reírnos. La ternura de saber que nunca habrá más un tiempo para nosotros, imaginamos, nos hacía sentir bien, y hablamos de rupturas, de la fragilidad de todas las cosas que se nos han ido. La primera vez que te dejé, dijiste, se me partió el corazón, y pensaste algún minuto. Dijiste, para terminar: dolió, duele dejar a alguien a quien quieres. Duele, preciosa, y seguirá doliendo.

7 comentarios:

Yo dijo...

;)




Odio crecer sola
¿Ya estás restablecido por completo?

Manenes dijo...

Cuando leo este blog me acuerdo mucho de mí misma: duele dejar a alguien a quien quieres... porque nunca dejas de quererle aunque lo hayas dejado.

B7s

Anónimo dijo...

"Duele, preciosa, y seguir� doliendo" cada d�a menos... verdad hermanito?

H. dijo...

Cada día menos, seguro que sí, sorellina.

La gata Roma dijo...

Siempre que entro, las historias me tocan, pero la de hoy ha sido demasiado. Esto lo cuento después de secarme las lágrimas... bendito maldito teléfono...
Kisses

Sorel dijo...

Sabía que volverías màs pronto que tarde. Pero bueno, es que te habías ido?
No sé si conoces la historia de Tommy Simpson. No, no es el primo de Homer, sino ese ciclista inglés que cuando estaba subiendo el Mont Ventoux del Tour de Francia le dio un chungo debido a la calor, y a todas las anfetas que se había metido para aguantar un tour como los de antes.
Bueno, pues tras desmayarse, sus asistentes fueron a ayudarle, y el pobre Tommy, medio muerto, sólo acertó a decir estas palabras: "Put me on the bloody bike!!".
Imagino que Tommy Simpson amaba el ciclismo tanto como tú amas las palabras. Ahora descansa y haz caso de la doctora que para eso tiene estudios :)
Vuelves en plena forma.
Genial.

Cris dijo...

H., reaparezco después de mucho tiempo con un regalito. Pasa por mi blog, te tengo una sopresa, vamos, un premio.