viernes, 7 de marzo de 2008

De frustraciones varias VII

Dios, ¿es que nadie, pensó el desdichado héroe, me va a sacar de estas cuatro paredes? ¿Nadie me va a invitar a la vida, a hacerme recordar todo aquello por lo que merece estar aquí? ¿Nadie?
Esperó algún tiempo, y no encontró respuesta. Salió a la calle y le gustó la luz que albergaban sus dedos. Es sólo, sencillamente, que le habría gustado compartirla con alguien.

3 comentarios:

Sorel dijo...

Killo, nos vemos mañana no?
Hay festival de jazz en vistazul por la noche...

Yo dijo...

Igual el desdichado héroe no debería esperar a que alguien le sacara de esas cuatro paredes, a que alguien le invitara a vivir la vida...

Igual debería salir él solo de esas cuatro paredes, sin esperar a que nadie le saque. Igual debería aprender a vivir la vida por él mismo. Aprender a disfrutar no de la vida que le gustaría tener, sino de la que le toca vivir y de hecho vive.

Igual, algún día, hasta saca a alguna damisela de sus cuatro paredes particular. Igual, algún día, hasta comparten juntos la luz de sus dedos.



Me ha encantado el post. Mientras escribía tu comentario, me lo decía también a mí misma. Me ha hecho pensar :). Gracias H. ^^

Anónimo dijo...

Querido escritor:
Ya te he dicho muchas veces que tendrás que ser tú el que invite a alguien a compartir tu vida. Es más fácil.
Un beso
Tu editora