Miedo III
Para La Gata Roma
Cuando despertó, Jiménez Losantos todavía estaba allí. Y la imagen se hacía más aterradora por momentos: Losantos empezó a llorar. Sánchez Dragó se había ido, graznaba Losantos, sin decir adiós. África lo esperaba. Ella, al escuchar las palabras de ese alocado comentarista, también dejó caer una lágrima. Pensó: pobre África, implorando a quien pudiera escucharla que estas imágenes no volvieran a martirizarla más.
Cuando despertó, Jiménez Losantos todavía estaba allí. Y la imagen se hacía más aterradora por momentos: Losantos empezó a llorar. Sánchez Dragó se había ido, graznaba Losantos, sin decir adiós. África lo esperaba. Ella, al escuchar las palabras de ese alocado comentarista, también dejó caer una lágrima. Pensó: pobre África, implorando a quien pudiera escucharla que estas imágenes no volvieran a martirizarla más.

3 Dice la gente:
Jajajaja, si es que todo puede ser peor, con lo mal que están África...
Muchas gracias H
Kisses
Jajaja... Pero qué culpa tienen los angelitos. Mándalo a EE.UU.
Un beso
Tu editora
¿Como se nota que no eres africano? ¡Me tienes negro! Toda la mierda pá nosotros. ¡¡¡CAMBIA LA FOTO!!!!!
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