jueves, 13 de marzo de 2008

Miedo III

Para La Gata Roma
Cuando despertó, Jiménez Losantos todavía estaba allí. Y la imagen se hacía más aterradora por momentos: Losantos empezó a llorar. Sánchez Dragó se había ido, graznaba Losantos, sin decir adiós. África lo esperaba. Ella, al escuchar las palabras de ese alocado comentarista, también dejó caer una lágrima. Pensó: pobre África, implorando a quien pudiera escucharla que estas imágenes no volvieran a martirizarla más.

3 comentarios:

La gata Roma dijo...

Jajajaja, si es que todo puede ser peor, con lo mal que están África...
Muchas gracias H

Kisses

Anónimo dijo...

Jajaja... Pero qué culpa tienen los angelitos. Mándalo a EE.UU.

Un beso
Tu editora

KUNTAKINTE dijo...

¿Como se nota que no eres africano? ¡Me tienes negro! Toda la mierda pá nosotros. ¡¡¡CAMBIA LA FOTO!!!!!