martes, 8 de abril de 2008

Rainy night

Llueve. Llueve en Sevilla como no lo hacía desde hace meses. Llueve y todas las calles secas de un sur que nos lleva siempre dentro dan las gracias por este inmenso espectáculo. Llueve y las hojas de los árboles sonríen. Era, se dicen, una necesidad. Llueve, y yo no puedo dejar de imaginar tu cuerpo, desnudo, contra el mío, gota a gota, húmedos y disfrazados de un deseo que acaba por mojarnos todos los mundos de una piel que invita a no llevar paraguas durante noches de cielo sin luna.

1 comentario:

Cariátides dijo...

No solo llovía, también hacia frío...