viernes, 20 de junio de 2008

I´m your man II

Amor mío:

La última vez que contemplé un domingo era viernes en tu sonrisa y yo vivía en tus labios. Se te dibujaban flores en el pelo y yo quería estar en tu jardín. Era la vida entonces. Y el dolor estaba lejos.

Está lejos el dolor, hoy. Cuando vienes a mí en días de lluvia, en los que te dejas descansar sobre mis muslos, mojadas ya todas las esquinas que nos habitan. Vienes a mí y nos derramamos en todos los rincones de la casa. Algunos días más tarde, somos capaces de encontrarnos en la calle por las gotas que todavía quedan en nuestros dedos.

Están lejos las sombras, ahora que habito en tus manos y las sonrisas me acompañan en las ventanas. Ha quedado el carmín del invierno en la almohada. Esta es mi casa, me digo, y tiemblan todas las baldosas. Son otras las orillas que nos contemplan. Ancho es el mundo y fácil volver a estar en tus arenas.

Fácil saberte cerca si es tu ropa la que busca mi deseo, si son tus piernas las que me persiguen en todos los espejos. Y te gusta construir horizontes de apetito con que perder de vista los pasillos. Y jugamos a ser felices en todos los colchones. Olvidando que hubo días de frío en tu ausencia.

Días de frío en que yo no sabía de ti sino tu nombre. Vino después tu vestido y apareció entonces tu sonrisa. Una tarde de viernes en que yo no esperaba a nadie salvo a mis huellas. Una tarde de domingo en que yo empecé a ser feliz entre tu pelo. Se te dibujaban flores en el rostro y yo quería estar junto a ti.

Estaba lejos el dolor, lejos las sombras. Y yo salí a la calle porque tú me lo dijiste. Había sol en las aceras y tú ibas cogida de mi mano. Caminaban otros por las calles pero solo la ciudad era refugio para nosotros. Y me encanta saber que me dices hasta pronto cada tarde con un beso en las mejillas. Pienso en ti cuando llego a casa, a solas y el calor se apaga en mis ojos. Sólo por ver si son tus gestos los que ahora la noche me devuelve. Sólo por escuchar tu voz cada mañana. Y hacer de la ciudad un jardín en el que vivir nosotros cada día.

4 comentarios:

La gata Roma dijo...

¿Me estoy rayando o esto lo leí ya? O era parecido, el dolor, el olvido y las sonrisas se parecen, cerca o lejos…
kisses

Todo el mundo sabe dijo...

Es posible que lo leyeras porque, yo, ahora, con las oposiciones no sé ni dónde estoy. Besos.

La gata Roma dijo...

Imagino que te examinas mañana, mucha suerte y kisses of course

Yo dijo...

No te estás rayando. Me atrevería a decir que es el mismo post, pero que lo ha continuado. Sí, eso es. Eso creo. Ha continuado contándonos esa historia tan bonita ^^. Sigo pensando como la primera vez que lo leí. Es un texto francamente bonito.

Besitos y, si estás de opos, mucha SUERTEEEEE