viernes, 4 de julio de 2008

Un buen día

Hay días en los que no hay nada que contar, días que, sin embargo, merecen ser vividos, como el de hoy, en el que se paladea el placer de las pequeñas cosas: levantarse a las tantas y seguir dormido, fregar el suelo, barrer, cocinar, arroz a la cubana, el que todavía no he cocinado para ti, volver al inmenso placer de leer por leer, sin pensar en nada más. Atrás queda el año y las oposiciones, que están, aunque terminaran ayer, a años luz. Y esperar a que hoy tengas ganas de llamar porque hay tardes, ya lo sabes, en que empiezo a encontrarme cuando busco tu voz y hallo tu sonrisa. Mientras tus labios aparecen, aunque yo no los vea, seguiré leyendo.

4 comentarios:

Valentina. dijo...

Creo que es un día realmente espléndido. Incluso tienen una ilusión.
¿Se puede pedir más?
Qué bueno que lo hayas compartido!
Saludos.

elqueescribe dijo...

Sí, hay días que merecen la pena. Saludos.

Anónimo dijo...

...al final cada dia es un dia bueno, aunque no lo parezca...
heiii, estas libre ahora...finalmente...disfruta ahora de la vida
todavia no me he olvidado del arroz a la cubana;-)))
ciao bello!!!!

spero q el 14 de julio te haga feliz!!!!

Un beso dijo...

Lo que daria yo por un dia asi, aunque solo fuera uno!!!!!!!!

Disfrutalos, que pronto se pasa el veranito y la buena vida.

Un besazo