martes, 9 de septiembre de 2008

Final de viaje

Llegaste a Roma un 27 de agosto, después de horas y media de viaje en tren, desde el norte, contemplando paisajes casi vírgenes, escenarios toscanos, la carretera a un lado y, como siempre, el viaje en tren te tranquilizó. Desde la estación de tren, un tren, el último, desde allí hasta el aeropuerto y contemplaste otra vez los paisajes que te decían adiós a cada instante. Pensaste, incluso en la periferia de la ciudad, uauh, hay ruinas romanas pero, tras un momento de lucidez, te diste cuenta, no eran ruinas, eran casas, edificios que parecian a punto de caerse y pensaste por qué no, si Berlusconi lo imagina así, con un ejército que entra en cada ciudad, que, a este ritmo, penetrará, en poco tiempo, en cada casa, por qué construir casas que pronto serán derruidas; a fin de cuentas, diría Berlusconi, qué más da, ellos no son como nosotros, no viven en el centro.

3 comentarios:

Sorel dijo...

Por qué lo llaman centro cuando quieren decir derecha?

Anónimo dijo...

Por lo mismo que muchos que son de izquierdas en el Sur leen el ABC.

Tu editora.

Sorel dijo...

Lo del ABC està claro que es por la grapa, que se vuela menos cuando hace levante en Chipiona.