lunes, 22 de septiembre de 2008

Naufragios

La vida ya no es lo que esperábamos. Ser romántico es fácil cuando tienes cien mujeres en las que pensar, cuando no tienes unos labios en los que pensar, es fácil cuando estás solo y el mundo parece a punto de descubrirse en cada sonrisa. Escribir, lo has pensado, tantas veces, es el preludio de un naufragio, la prueba inequívoca de que se escribe porque no se vive. Escribes porque pasas los días contigo y la casa se llena de sombras cada tarde; escribes porque todo parece lejos y hay días en los que escuchas pocas palabras, algún silencio y alguna baldosa que te dice, la vida está en cualquier otra parte. Ya lo decían los románticos: estar enamorado ayuda a escribir. Y no estarlo también, piensas, ahora que te encantaría dormir en unos brazos que te acunen cada madrugada, escuchar otra música que no sea aquella que te ayude a crear una vida, ahora que estás, otra vez, olvidando la tuya. Escribes porque estás imaginando otra vida cuando la tuya está en las calles que no visitas mientras te pierdes en la calle de una ciudad en blanco que sólo te lleva a ti. Escribir, tantas veces, lo has sentido, es un fracaso, el preludio de un naufragio en el que no existen unos labios en los que dormir cada noche, una voz que te despierte cada mañana.

2 comentarios:

La gata Roma dijo...

Generalmente yo escribo más cuando me va mal en ciertos aspectos. Así ando, exprimiendo las letras que me parecen insuficientes..
Kisses

Yo dijo...

Totalmente identificada con este post. Yo también lo he pensado en más de una ocasión.

Un besito