lunes, 13 de octubre de 2008

Cantando bajo la lluvia

Para Antonella
Camino bajo la lluvia sólo por encontrarte, por compartir algunas palabras contigo, por la curiosidad de decir que hemos vuelto a encontrarnos, y el tiempo calla, algunos momentos, descansa en tus manos. Traes, en tus pies, este es tu camino, colores que dibujan arco iris en las aceras. Otro de los, ya lo sabes, milagros del sur. Y la lluvia sigue, volvemos a hablar, es un placer, de las cosas que un día estuvieron con nosotros y que ahora nos han traído a la misma casa, aunque tu ciudad no sea la misma, ha de ser siempre el sur el hilo en el que tú y yo hemos aprendido tantas cosas, olvidado otras tantas. Y me hablas de cómo mis palabras pueden definirte, de cómo dibujo en tus labios las letras que tus dedos todavía no han aprendido a pronunciar. Hablamos de días con sol y playa, en los que todo era sencillo, hasta nosotros. Nosotros y cuanto nos rodeaba invitaba a vivir, y vivir era un estado de ánimo, magia en tus ojos; e imagino que logras que el mundo tenga un sol menos apagado, una lluvia que cala todos los resquicios de unas sombras en las que hemos sabido escondernos, fotos de una esquina en la nos dijimos hola por primera vez. Fotos de un mundo que yo desconocía por completo, ahora que sé que has crecido, fotos que me hacen saber que hay coches con rosas en su interior, playas con sol y amigos, olas que nos dicen: duele, vivir duele, pero merece la pena. Fotos que nos llevan por caminos solitarios que nos arrastran a ninguna parte, que nos dejan a solas, con nosotros, con nuestros pensamientos, con la absurda incertidumbre de sabes que hay tantas carreteras que aún no hemos recorrido, tantos labios que no hemos conocido, tantos cuerpos que no hemos aprendido a vivir, tantas calles que nuestros pies, descalzos, no se han atrevido a pisar aún. Y todos ellos a nosotros han de venir, como una rosa que nos distrae al conducir., como unas gotas de agua que nos golpean al caminar, colman de sed a nuestras huellas. Y la lluvia nos hará saber, mientras tarareamos canciones que nos hagan olvidar cuanto hemos recordado, que vendrán más días y serán el sur.

1 comentario:

Anónimo dijo...

gracias por recordarme que la felicidad se encuentra en las cosas pequeñas,gracias por recordarme que sigo viva...un abrazo.antonella