viernes, 3 de octubre de 2008

Sierra Sur IV

Para Cristina, María Luisa, Paloma, Ana Belén, Pilar, los del viaje y alguno más

Volviste al instituto en el que tanto has crecido este año, en el que tanto has madurado y en el que tantas cosas has dejado, para bien, atrás. Y esperas no tener la sensación de que este es ya un lugar que no te pertenece, un sitio que no pertenece ya. Y saludas a tanta gente que ya ha cambiado de camino, cuyos pasos llevan a calles diferentes. Hola y adiós, parece la historia de tu vida, de cualquier vida. Algún alumno te saluda; los demás están en clase aunque quedan pocos minutos para la pausa ahora que tú hablas con los profesores, saludas a Cristina, a María Luisa y a tantos otros. Llega la pausa y hay estudiantes, a los que habrías matado alguna vez hace un año, que te rodean, te saludan, quieren saber de ti. Y no has olvidado, como ya le prometiste, la foto para Sandra, y algunas palabras que, esperas, le sirvan de ayuda alguna vez. Gracias por todo, maestro, sabía que no te olvidaría; quería escribirte algo, ya lo haré. Intentas hablar un poco más con Cristina pero es imposible, los alumnos no te dejan escuchar a nadie; y te saludan otra vez: maestro, nos hemos salido de clase, para que veas, vente con nosotros a clase, es música. Y recuerdas que tu relación con la música siempre ha sido exquisita y que la profesora es excelente; en clase están muchos de los estudiantes con los que tanto has sufrido, con los que tanto te has reído por primera vez y todos te dicen hola, quédate. La hora pasa rápido; la clase es muy amena, la profesora, ya lo has dicho, excelente. Hablas un poco con ella, te disculpas, maestro, aqui hay más gente que quiere saludarte, maestro, ¿te ha tocado aquí?, tienes que venirte, tienes que estar aquí. Y querrías hablar, aunque sea un poco, con algunos de ellos, Mari Carmen, qué tal el verano, pero es imposible. Y te gustaría ver a aquellos que te calaron, que te llegaron, ver cómo han crecido, reírte con ellos, Ana Belén, el pavo me distrae,; Paloma, sigue escribiendo; Pilar, déjame que lo piense... no. Recuerdos de un viaje a Valencia en el que tanta madurez te fascinó y ese, maestro, qué tal las oposiciones, que te hizo saber que la magia aparece en cualquier edad; el recuerdo de unos miércoles con comida, postres y palabras con la vice , ya amiga y María Luisa, amiga ya. Tantas historias por contar que forman parte de tu historia. Tantas cosas, tantas pequeñas historias que acaban por formar parte de ti, que volverán a ser parte de ti ahora que pronto vuelves al cole y te gustaría aprobar en materias en las que fracasaste estrepitosamente como autoridad y alguna más. Y te gustaría haberle dicho hola a tantos que te llevaron a Valencia de viaje, pero es la última clase y no es posible, no has podido ver a algunos de los que quedarán impresos en tus pasos, en tus huellas cada vez que camines, cada vez que pienses: creo que lo estoy haciendo bien, crecer con ellos un poquito, seguir así. Y esperar que lo que llegue sea siempre, sino igual mejor.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me has emocionado, como siempre, porque como ya ta dije: tienes magia, chico! Y serás, o ya eres, un gran "maestro" porque siempre encuentras en tus alumnos algo bueno, esas "posibilidades" que otros no ven. Cuando te fuiste y también al día siguiente, algunos compañeros nuevos me preguntaron quién era ese que vino ayer que todos los niños saludaban y vosotros tratábais con tanto afecto...!una revolución, vaya!
Así que a seguir así, A SEGUIR DEJANDO HUELLA.
Un besazo de TU VICE

palhoma dijo...

pues como tu siempre dices lo importante es dejar huella, y tu,siempre la dejas
besos de tu alumna

H. dijo...

Hola, vice, es precioso lo que has escrito, la verdad; algún día te contaré porque puedo ver algo bueno en todo tipo de estudiantes pero, como ya sabes, yo, por decirlo así, no fui, ni mucho menos, de los mejores. Paloma, gracias por lo de dejar huella. Dejar, dejaré huella pero no voy a conseguir en mi vida que pongas las tildes, después de todo lo que te he insistido en el curso pasado. Besitos.