viernes, 17 de octubre de 2008

Who wants to love forever?

Para los chicos del blog de la radio (del blog)

Después de tanto tiempo, intentándolo, sin éxito, he aprendido, te lo he dicho algunas veces, a amar la vida. Y, sé que te habría gustado verlo, a quererme un poco antes, un poco más ahora. Ahora que me escucho, un viernes por la tarde de radio y nostalgias, entre voces de las que sólo sé que apenas sé un poco de sus vidas. Una tarde de viernes con palabras. Y sé que te habría gustado que te llamara alguna vez en estos meses para decirte, qué sé yo, he encontrado a alguien pero sigo un tanto despistado en estos días. Debe ser la tarde, que se hace noche antes en estos días de otoño sin invierno, tardes de sol sin frío y paseos por la playa. Debe ser tanto exilio, tanto camino recorrido, tanto viaje en soledad sin más compañía que fragmentos de poemas en los bolsillos, tantas estaciones de tren en la que he contado otras historias. Y lo dijiste tantas veces: te querré siempre, el amor es eterno, el amor es eterno, ya lo sabes, mientras dura. Y nos quisimos algún tiempo, unos siete minutos. Y otros siete minutos. Y otros siete minutos. Hasta hacer de nosotros tantos años en pareja. Aunque no queden más que de ese tiempo algunas huellas, cajones en los que se pierde mi memoria. Y leo palabras escritas en mis libros, que han perdido su significado, canciones sin raíces ya en nosotros, tardes de café que ahora vivo sin tristezas. Piezas de jazz al piano sin tus ojos. Todo fue hermoso entonces, todo merece la pena, ahora. Ahora que ando en paz y sin espinas; ahora que sé, me lo contaste alguna noche de sábado con cansancio, que algo bueno me espera en los rincones, ahora que sé que te gustaría saber que hay alguien que, como tú, en otra vida, me dice, hola amor, qué tal estás, alegre llegas, en cada esquina.