jueves, 31 de enero de 2008

De frustraciones varias IV

- Maestro, ¿tú haces deportes de riesgo?
- Os doy clase a vosotros. ¿Os parece poco?
Y se ríen todos. Reír por no llorar.

martes, 29 de enero de 2008

Made in Hollywood IV

Hacía un poco de calor, no demasiado, y el paseo les había hecho tanto bien a los dos, aunque ambos siguieran cansados. Es el final o, al menos, lo parece, pensaron ambos sin saber que lo pensaban. Se sonrieron y era una sonrisa inmensamente triste.
- ¿Sabes? Es extraño, tú, pensando todo el tiempo en mí. Intentando siempre que yo me encontrara bien, pasara lo que pasara. Siempre.
- ¿Acaso... está mal?, pudo decirle, sólo estas palabras.
- No, claro que no. Es sólo que yo siempre, ¿sabes?, yo siempre estaba pensando en nosotros.

lunes, 28 de enero de 2008

De frustraciones varias III

Es de noche y el tiempo trae frío y nubes; quedó el sol lejano y las tardes placenteras a meses luz. Se persigue todo aquello que parece diferente, recordando las famosas palabras de Antonio Machado: de diez cabezas, nueve embisten y otra piensa. Son tiempos malos para la lírica, una época difícil para la bondad, para los lazos que duelen. ¿Y qué?, se dice, al menos estamos vivos.

domingo, 27 de enero de 2008

Ti voglio bene

A la mia sorellina, mi manchi
En días de verano con sol y humedad, la sensación de que el aire no nos dejaba respirar era grande. Buscábamos así formas de distraer tanta calor, tanto cansancio. Tú empezaste a construir un corazón con nuestros nombres y todo parecía idílico: la gente se acercaba a vernos y contemplaba, con entusiasmo, aquel inmenso gesto de amor. Allí estaban nuestros nombres, rodeados de tanta ternura. Algunos de los presentes decidieron hacer alguna que otra foto y tú pensaste que era una gran idea, así que te acercaste a por nuestra cámara. Era agradable verte caminar; nos besamos y decidiste que era hora de fijar tanto amor. Sin embargo, al intentar hacer la foto, una ola borró nuestros nombres, se llevó parte del corazón. No hay nada, dijiste entonces, que pueda pasar. Pero yo tuve la maldita sensación de que tanta pasión desbordada acabaría por ser tranquilidad. Algún tiempo después, nos cruzamos alguna que otra vez por la ciudad, después de entender que nos habíamos convertido en amigos y tú no recordaste el momento exacto en que todo nos fue arrebatado. No importaba demasiado: nos seguíamos queriendo, aunque ahora fuera de modo diferente.

sábado, 26 de enero de 2008

Made in Hollywood III

- Es extraño, ¿sabes?, te dijo ella, porque, aunque lo hemos discutido miles de veces, nunca nos pusimos de acuerdo.
- ¿En qué?, respondiste, recordando que discutir con ella era uno de los grandes placeres que solía ofrecerte la vida.
- Lo de siempre: cada vez que vemos Casablanca, yo no veo por ninguna parte ese romanticismo del que tú, del que todo el mundo me habla.
- Y no puedo creérmelo, cada vez que me lo dices. Bogart renuncia al amor porque sabe que ella será más útil en otra parte. Son los problemas de tres personas en este mundo y poco importan cuando hay causas más justas. ¿Renunciar al amor por amor? ¿Hay algo más romántico?
- Siempre dices lo mismo. Pero yo te lo digo cada vez: ese romanticismo no es más que otra forma de ocultar su cobardía. Bogart ha sido incapaz de aferrarse a una persona, a su día a día, a esos lazos inevitable que lo convertirán en uno más. Lo decía Leonard Cohen: es mucho más valiente unirse a una persona, estar en sus días que hacerse pasar por un mujeriego. Siempre es así, aunque las películas nos digan otra cosa. Y Bogart no renuncia, sencillamente no se atreve a ello.
- Sí, siempre dices lo mismo, pero no creo que tengas razón. Volverán a verse y él no dejará de pensar en ella, seguro.
- Claro, porque sabe que habría sido feliz con ella y no ha tenido el valor de atreverse. Así son las cosas.
Y allí sigues, tú y ella, discutiendo sobre una película que habéis visto más de veinte veces, preguntándote si tú tendrías el valor de atreverte. Es un pensamiento fugaz, que olvidas en cuando el calor del sol se acerca a tus labios y la cerveza distrae tus pensamientos.

jueves, 24 de enero de 2008

En blanco

Buscaba, con calma, porque sabía que tenía que seguir en casa, la imaginación en los cajones. Había sido fiel a ella durante toda su vida y sabía que todo el mundo acaba por devolver los favores, el placer de dar aquello que hemos recibido. Decíamos, buscaba la imaginación en los cajones, y encontró las primeras líneas de una carta que tanto daño le había hecho, que había olvidado por completo: te quiero pero no estoy enamorada de ti. Y pensó en todas aquellas cosas que le había llevado a buscar la imaginación en una casa con poca luz y menos ternura. Tenía ganas de contarlo.

miércoles, 23 de enero de 2008

De soledades varias

Ven, acércate a mí, pasemos algún tiempo juntos, le dijo, debes confiar en mí. El tiempo pasa rápido y los mensajes de móvil nos dejarán en paz. Aprenderemos a que haya pocas cosas con las que nos sintamos cómodas. Acércate a mí y te enseñaré a estar sola.

martes, 22 de enero de 2008

Héroe de papel II

Cansado Sancho de buscar un amigo en los anchos campos de Castilla, de buscar un alma gemela con la que recorrer los caminos polvorientos de una tierra que siempre será suya, de dominar el lenguaje de unas calles en las que ha ofrecido ayuda a todo aquel que se la he pedido, decide, en un acto irremediable de fe, crear el más grande amigo imaginario que los siglos han visto y verán. Lo llamará Alonso Quijano y lo disfrazará de antihéroe, para enmascarar la soledad que le embarga. A él lo seguirán considerando, siempre en casa mientras la vida pasa, el tonto del pueblo.

lunes, 21 de enero de 2008

Una voz ajena


No viene a cuento o, tal vez, sí. Forges, qué grande eres. Sin palabras.

Una escena menor

A veces, contemplar simplemente la sonrisa de una chica a la que empiezas a coger aprecio es suficiente para sonreír también. Todo un gesto en un mundo de sombras en el que cualquier destello nos acerca a personas que jamás habíamos pensado conocer, pequeños descubrimientos personales que hacen más grande el pequeño rincón del mundo en el que habitamos.

domingo, 20 de enero de 2008

De frustraciones varias II

Y, haga lo que haga, diga lo que diga, sé, piensa en las largas noches de invierno, en un año cualquiera, por ejemplo, un 2.008, en una ciudad del sur, pongamos, Sevilla, diga lo que diga, se repite, sé que seguirás lejos, en otra ciudad, bajo otras luces y la vida seguirá así, en un diálogo precioso pero erróneo en el que nunca tú y yo, se dice, hablaremos al mismo tiempo, nunca en el mismo sitio. Aunque la piel tiemble a años luz de distancia.

sábado, 19 de enero de 2008

De tarde en tarde

Vuelve a salir el sol aunque sigue haciendo frío, piensa, mientras se acerca a casa. Hace un poco de calor y hay niños jugando en las calles. Se hace agradable volver a casa, sentir que el mundo tiene un poco de sentido y la noche un poco de descanso, algo de comida y unas piernas con las que jugar las primeras horas de la noche para después dormir en calma y empezar la mañana siguiente con el ánimo suficiente para volver a esas piernas.

viernes, 18 de enero de 2008

Canción de cuna

Ella se va a la cama tranquila cada noche, sobre todo, si el hombre con el que comparte su vida ha compartido sus sábanas alguna noche anterior. Entonces, acerca su cara y la aprieta contra la almohada. Allí está su olor, el olor del hombre de su vida para hacerla feliz. Es acercarse a él y recordar domingos de sol con periódico. En alguno de ellos, él le trajo un café y le leyó un cuento; siempre le ha encantado despertarse con un poco de ficción en sus labios, con un poco de belleza en sus dedos, siempre le sabía mejor el desayuno. Eran días de domingo con periódico, con Van Morrison de fondo, que le vienen ahora a sus mejillas, ahora que empieza a tener sueño y no desea soñar con angelitos sino con el hombre que un día le enseñó la vida para no olvidarla, espera ella, en mucho tiempo. Él piensa en ella y le desea felices sueños.

jueves, 17 de enero de 2008

De frustraciones varias

Érase una vez un hombre que cada día iba a hablarle a una pared pero, inesperadamente, ésta no respondía: lo intentaba cada día, a cada hora, pero hay cosas que no pueden ser y además son imposibles. Y nadie puede, por ahora, encontrar un hueco por el que entrar en esa pared y ver qué hay detrás. Alguna vez será.

miércoles, 16 de enero de 2008

Costumbres ya perdidas

Nos habíamos llevado mucho tiempo juntos pero el tiempo, la monotonía, imagino, había acabado por convertirnos en amigos y todo, después, acabó por distanciarnos. Así son las cosas, hay que acostumbrarse, me dijo. Y así eran las cosas. Una noche de sábado en que ella no tenía nadie con quien hablar y yo no tenía ganas de estar callados, me llamó. Sería bueno cenar, me dijo, por los viejos tiempos. Y fue una cena espléndida, en la que todos los postres se acompañaron de silencios cómplices. Llegó la hora de irnos y le dije, pensando en que la posibilidad de éxito sería nula, me encantaría que nos acercáramos a mi casa, sólo por saber cuánto han cambiado nuestros cuerpos. Ella dijo, por qué no, me gustaría saber de ti en estos momentos. La cama era la misma pero volver a su cuerpo fue explorar un cuerpo que ya conocía y había dejado de conocer, con pequeños pliegues que yo había dejado de conocer, pequeñas curvas que me devolvían a ella, que, durante una noche, hizo que fuéramos una noche sencilla, repleta de serenidad y en el que la lluvia acompañaba nuestros deseos. Y la cama quedó sola, cuando ambos volvimos a nuestra rutina habitual. Así son las cosas, hay que acostumbrarse, recordé.

lunes, 14 de enero de 2008

Obviedades

Hay veces en que a uno le abandonan por lo que uno dice: quedan las palabras cuando nosotros llevamos un rato sin estar en esa calle.

sábado, 12 de enero de 2008

El cuento o la vida

- Te quiero, oh, luz de mi vida, das sentido a mis días, conquistas mis noches, dijo el aprendiz de poeta, querría estar siempre en tus labios, añadió mientras no podía dejar de mirar a la chica que tenía enfrentado, que lo había hecho, le había dicho al oído, rozando sus pómulos, estar en paz con el universo.
- Cállate, le dijo ella, y deja la literatura barata para los anuncios de colonia. Toca mis pechos (te necesitan); palpa mi sexo, (está húmedo, por ti, para ti); penétrame. Y acerca las manos del aprendiz de poeta a sus muslos; suspira. Le dice: esto es la vida, aquí está, es tuya.
Se hace el silencio.

viernes, 11 de enero de 2008

Eso, eso

Para los míos

Habitamos seis horas entre cachorros sin domesticar, y algunas veces se hace largo el tiempo, tensa la espera. Y, al salir, todavía nos queda algún que otro arañazo.

Ítaca

Y sólo hay, a este lado de la vida, pocas cosas que contar: algún regreso, alguna aventura que lo convierte en héroe y el maldito deseo de llegar, de una vez por todas, a casa para comentar los pormenores de sus viajes, piensa Ulises, momentos antes de llegar a Ítaca, para comprender después que, digan lo que digan, nunca es bueno volver a un lugar en el que hemos sido felices.

miércoles, 9 de enero de 2008

Exilios

Yo era los primeros días de enero y tú todavía no has llegado; mis muslos te estuvieron esperando un tiempo y el camino parecía solitario sin nosotros. A un lado y otro de la carretera nos hicimos señales que ambos confundimos. A veces, todavía me esperas; a veces, todavía creo verte sentada, al otro lado de la carretera, preguntando por todos aquellos que nos dejaron a un lado. ¿Y qué? Sonreír, dijiste, siempre acabará por salvarnos a los dos.

lunes, 7 de enero de 2008

Frío

Oh, amor, amor impío, amor profano, yo te invoco, en estas horas de invierno en las lo que más apetece es un poco de calorcito en las costillas. No me olvides, oh amor impío, en estas horas de frío.

sábado, 5 de enero de 2008

Comienzos

Para Arantxa

He fracasado al rendirme, dijo ella, así que no me queda otra que seguir adelante. Sería un camino difícil, seguro que sí, pero qué más da; acabaría por valer la pena, nadie lo dudaba. A pesar de los que, a un lado y otro del camino, sólo tenían pies para balbucear disparates. No serían ellos, obviamente, los que avanzaran y tampoco, serían, seguramente, aquellos que pudieran detenerla. Empezó a recordarlo, un paso primero, después otro. Y una lección inolvidable: que nunca, nadie, nos quite ese pequeño rincón de nosotros mismos que sólo a nosotros pertenece.

Across the universe

Ella está sentada; él se acerca a su silla y le susurra: estoy cansado de tanto sexo tántrico, harto de intentar encontrar el sentido del universo en tus muslos. Ella sonríe y finge no escucharlo. Él le habla de principios, de otros tiempos, en los que todo era más sencillo y un orgasmo era, simplemente, un orgasmo. Ella no se inmuta y sigue sin escucharlo. Lo espera, un poco más allá, en los confines del espacio, donde todo suspiro conlleva un poco de magia, atisbos de una realidad que no acabamos de entender. Él, desconsolado, sólo puede pedirle que no se vaya, por enésima vez esta semana, sola.

viernes, 4 de enero de 2008

Como un lobo

Ah, la vida, ese maravilloso cúmulo de tristezas y desgracias, y alguna que otra alegría, que nos obliga a crecer; esa suma inevitable de adversidades que nos ha de convertir en hombres. Ah, la vida, esa dureza delicada que hace que nuestras manos sufran por el dolor provocado. Ah, la vida, si la veis acercarse a mi casa, decidle, por favor, que estoy muy a gusto en mi sillón.

miércoles, 2 de enero de 2008

Aforismos

Se acerca el fin del mundo y la gente sin paraguas. Lo que hay que ver.