miércoles, 28 de enero de 2009

Cine de barrio

Son las ocho de la tarde y todavía estoy en el instituto. Llegué de noche, es ahora de noche y sigo aquí. Vivo a orillas de una playa que apenas puedo visitar cada día, unas arenas sobre las que no puedo descansar ante el sol desde hace rato. Trabajar es cuanto queda en estas tardes por las que no paseo. Estaría bien dejar pasar el tiempo alguna vez, ahora que sé que la vida de la corte no es para mí. Ya lo decía Paco Martínez Soria, parafraseando a poetas como Fray Luis de León y otros, que quedaron rendidos al encanto de los placeres sencillos: la ciudad no es para mí.

3 comentarios:

Sorel dijo...

Yo estuve ayer 12 horas en el insti. Al salir no sé si me compensaba volver a casa o esperar a que sonara el timbre de la primera clase.
un abrazo

Anónimo dijo...

16 horas extra en lo que va de semana y todavía queda mañana.

Un beso
Tu editora

Raquel dijo...

A veces ni una ciudad tranquila es para mí.
Saludos.
R.