martes, 6 de enero de 2009

Instrucciones para escribir una novela de éxito

Diversas son las formas de crear, como hemos visto en capítulos anteriores, una novela de éxito, y ser envidiado por compañeros de trabajo cuyo mayor mérito es haberle escrito una tarjeta de felicitación al jefe por su cumpleaños. Varias son los modos, decimos: puede uno convertirse en una Ana Zorra cualquiera, encontrar a un negro, y escribir páginas que hablen de nosotros, aunque sea con otro nombre, por ejemplo, Ana Rosa. Si nos pillan, ya se sabe; no teníamos tiempo, estábamos arreglando el mundo y cuando, podíamos además, el cabello, que si triunfamos, hay que salir guapos, bellas en este caso, que somos de alta clase, social, se entiende. Otra forma es escribir, siempre con pluma, siempre, y contar historias diferentes, por ejemplo, un ama de casa frustrada se enamora de un hombre; un ama de casa frustrada se enamora de una mujer; un ama de casa frustrada se enamora de una mujer que está enamorada de un hombre que está enamorado de un ama de casa frustrada. Se llama leves variaciones sobre un tema que nunca es el mismo. La clave, no lo olviden, es siempre escribir con pluma. Con pluma, siempre. Otra opción para escribir una novela de éxito conlleva un ligero cambio de personalidad, que nos lleve a eyacular para dentro y a dormir en ataúdes por las noches; y escribir sobre el espíritu que penetra en nuestros cuerpos e, incluso, en nuestras almas, para gozo de mujeres que sabrán de nosotros que no somos un fraude, sólo espíritus frágiles, que se han equivocado de época, de lugar, asco de país el nuestro, me voy, debemos decir, de mujer, de vida y hasta de gato, para alegría de los viejunos muchachos de Muchachada Nuí. Otra forma sería construir una novela con excluidos sociales, que siempre quedan bien, una novela de estilo sencillo y frases cortas, por ejemplo, capítulo uno, soy un vampiro; capítulo dos, chupo sangre, mucha sangre. Y sé dar besos, besos, y más besos. Ah, siempre una pizca de romanticismo para endulzar una novela sencilla y unas frases más sencillas todavía. Ah, el maravilloso mundo de la literatura, el apasionante mundo de la novela, que tanto nos acerca, nos acerca a la rutina del éxito de cada día, ese que dice, hey, he comprado su libro y, lo juro, alguna vez, hasta me lo leeré.

3 comentarios:

Lux (as Miss Take and all the lipstick kisses) dijo...

Si fuera lista te obedecería. Lo intentaré, pero me temo que soy, más bien (o mal), tirando a estúpida.
Todo es ponerse, dicen.

Anónimo dijo...

jajjaja

Anónimo dijo...

jajjaja