lunes, 12 de enero de 2009

What a wonderful world

Para Lourdes
Y éste es el mundo en que vivimos, donde todos tenemos una historia que contar aunque algunas, es inevitable, sean de lo más triste. Llegan tiempo de crisis, otra vez, como casi siempre es la calle la que no tiene luz y apenas fuego para los faroles. Y en Grecia no hacen otra cosa que gritar que el dinero es para los bancos, las balas para los jóvenes. Será un año duro y cuanto importe será sobrevivir, poco más, a este lado del paraíso en que todavía caminamos por la calle sin miedo alguno. Entonces alguien gritará, a esta orilla de la hipocresía, que paren las matanzas en Palestina, que paren, sí, pero que nunca nunca, susurrarán, dejen de comprar con su dinero nuestras armas. Al fin y al cabo, el mundo queda lejos y nosotros tenemos otras historias que contar, otros cuentos con que dormir a la gente, otras protestas. Es sólo, ya se sabe, un color el color del dinero. Y todo el mundo, en estos días, saldrá a la calle aunque no sea por propia voluntad, a la calle con unos pocos euros. Ganarás el pan con el sudor de tu frente, sí, y poco más, ahora que es uno y poco el color del dinero. Y, lamentablemente, cuanto crece en estos bolsillos vacíos son las piedras con las que estrellarse contra un muro, contra todas las paredes en las que está prohibido pintar, ahora que escribir parece ser dejar los dedos en blanco y el corazón en espera. Será un invierno duro en el que habrá otras historias que contar además del frío. Un invierno duro en el que cuanto parece salvarnos de este mundo es la vida. Y poco más, la vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por este regalo de cumpleaños.

Un beso,
tu editora