domingo, 22 de febrero de 2009

De un momento a otro

Para Rizitos Eléctricos

Cambiamos, de un instante a otro. Buscamos un poco de sol, más al sur y deseamos, cuanto menos, estar solos en estos días, sentirnos fuertes, saber que podemos conseguir cuanto queremos. Dormimos sin soñar, con miedo a tientas, esperando que el hueco de nuestra cama sea sólo un sitio en el que descansar un rato, para coger las fuerzas necesarias para salir al mundo, para enfrentarnos a nosotros sin nadie que nos haga saber que la ciudad tiene calles que nunca podremos visitar. Y hay almohadas que saben de ti que tu corazón late despacio y en calma algunas noches; late otras de forma acalorada y con violencia. Es, incluso, a veces, la misma noche y el mundo cambia, nosotros más. Y nos sentimos débiles, y abrimos los ojos esperando que sea otro el sol que nos despierte, otros los labios que nos digan, hola, me encanta que estés aquí, te traje café pero no quise molestarte; me gusta observarte mientras duermes y el mundo parece otro. Sin embargo, no hay nadie y todo duele entonces, todo duele. Cambiamos. Salimos a la callle para sobrevivir a los demás, para sobrevivirnos y hacemos de nuestros pasos días sin huella cuando hay poco que contar, días como éstos en que esperábamos todas las cosas que han acabado por no pasar; intentamos pasar página pero hay líneas que nos hacen estar quietos, una palabra quizás que nos lleva a una tarde de café en la que la quietud de una sonrisa que nos pareció sincera nos hace estar en paz. Viajamos en tren y esperamos de alguien a quien, como nosotros, el mundo le venga grande nos dirija una mirada, una caricia tan solo, para hacernos ver que la vida existe y nosotros también. Y reímos, alguna lágrima, mientras esperamos que alguien nos diga: pase usted, la ciudad está cerca, me gustaría verte caminar algunos pasos. Pensamos: cosas, cosas que pasan en el sur, en el centro, qué más da. Y derramamos alguna sonrisa triste al pensar que todo podría ser mejor, si alguien nos dijera hola, qué tal, a la vuelta de la esquina. Ahora que hemos cambiado, nos gustaría creer, un poco.

5 comentarios:

Rizitos eléctricos dijo...

Lo he leído unas diez veces, y creo que volveré a hacerlo cuando publique este comentario. ¡Creo que lo leeré todos los días!

Lo siento, me he emocionado. Ahora no tengo palabras con las que ...espero tenerlas...

H. dijo...

No tienes que sentir nada; me alegra saber que te ha emocionado y espero que te sirva de alguna manera. Ahora me voy a dormir que mañana me tocan tres horas con mi adorada tutoría de adolescentes de primero de la ESO. Los lunes, ya se sabe. Besitos. Me habría gustado poner tu nombre en la dedicatoria y no el de tu blog pero como no lo sé, no pudo ser. Lo dicho: a descansar y que pases una gran semana.

Rizitos eléctricos dijo...

Conseguiste describirme en un hermoso párrafo. Con unas alusiones a mi blog, sutiles, pero cercanas; transmitiendo complicidad. Lo más admirable es tu forma de escribir.

Los lunes son odiosos, yo pasaría del domingo al martes directamente.

Una gran semana para ti también. Ponme el nombre que prefieras, así cuando lo escribas, sabremos que soy yo ;)

Anónimo dijo...

ciao bello
aunke non sean parole per heidi me encanta que has puesto aqui;-))
scherzo...sei grande, un poeta!!!!
bacione..lisa

Rizitos eléctricos dijo...

He vuelto a leerlo... solo: Gracias