lunes, 23 de marzo de 2009

Antihéroe de papel

Poco a poco, quedó el mundo atrás y sus contornos; sólo un papel en blanco en el que él habitaba cada día. Debería haberlo previsto: sus personajes empezaron a relatar sus andanzas, a contar sus miedos. Leyó, sus personajes lo habían escrito, y tuvo miedo: escribes porque no eres feliz, escribes porque no estás viviendo. Jugaste a la literatura y, tristemente, tú, como tantos otros, perdiste vida.

2 comentarios:

Rizitos eléctricos dijo...

Algún día cambiarás ese papel en blanco por alquien. Habitarás en su cuerpo y escribirás con tu dedo sobre su piel. Con tus labios dibujarás su contorno...

No deja de ser sólo una parte del día. Pero sigue siendo vida, para qué negarlo, como el resto de las horas.

sorel dijo...

H., no estoy del todo de acuerdo.

"Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
-Por qué lloras, si todo en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
-Lo sé; pero lo que yo siento es de verdad"

A. González

Pues eso. Sentir, vivir, escribir,...

Un abrazo. Date una pataíta y pásame ya tu número, hermano mío...