lunes, 16 de marzo de 2009

Espacio reservado

Hay rincones oscuros de tu cuerpo en los que sólo permites que penetren la luz de mis dedos en sombra. Alguna vez, la música dulce de la ciudad en la que tus muslos me pierden susurra las primeras letras de una canción que tarareas mientras me repites, hey, chico, hay partes de mi mundo que son, siempre que yo lo quiera, espacio reservado.

1 comentario:

dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada. Los espacios reservados tienen su encanto precisamente porque son reservados, aunque sólo sea de vez en cuando. Un beso.