martes, 17 de marzo de 2009

Martes

Era un martes de marzo en el que el sur no era la vida, sino un viento terrible que deja tras de sí una rutina como otra cualquiera, un día como el de ayer que viviré mañana, un día de sur sin sol en que todo presagia tristezas. Así que vivir era esto: quemar unas alas de ángel que nunca consiguieron que yo pudiera volar.

4 comentarios:

Rizitos eléctricos dijo...

El sol traerá la vida. A veces se oculta, por mas o menos tiempo; pero al salir, se agradece más.

Ya vuelas con tus palabras, a cualquier lugar donde te lo propongas.

sorel dijo...

Imagino que este levante no te permite volar por el dolor de cabeza que te produce. No te preocupes, dicen que para el jueves empieza a remitir.
Te dejo estas líneas que me encantan. Las escribí una noche de insomnio jaja, en plan Luci. Son un "homenaje" a los poetas que se me ocurrió en medio de la noche, me vino así jaja, y en francés encima, cómo soy, aunque aquí te las pongo en español:

"El poeta es igual ... Allá arriba, en la altura,
¡qué importan flechas, rayos, tempestad desatada!
Desterrado en el mundo, concluyó la aventura:
¡sus alas de gigante no le sirven de nada!"

sofia dijo...

..en martes...ni te cases ni te embarques...vendrán vientos mejores...























muuuuaaa

Anónimo dijo...

Lo de menos es el levante, en estos tiempos de crisis hasta los ángeles empiezan a quedarse en paro.
Un beso
Tu editora