sábado, 7 de marzo de 2009

Relatos hiperbreves XXXIV

Cuando se despertó, la moneda todavía estaba allí y él tenía las ideas cada vez más claras. Tocaba lanzar la moneda al aire; si salía cruz, tocaba traicionar al suicidio; si salía cara, tocaba decir adiós a tantas cosas. El mundo, ya se sabe, es un asco.

5 comentarios:

sofia dijo...

...pero si había dejado un comentario en el anterior post, qué pasó? ...se lo ha tragado el rio...te decía algo así como que...que pena que a mucha gente no le guste leer...lo que se pierden ...hablabas de literatura ..no? jajaja

Y en cuanto a este de la moneda, lo hice una vez, ese juego...y madre mia la que se lio...como nos gusta tentar...

muuuuaaa
..a ver si ahora me deja publicar el comentario...

sofia dijo...

siiii

Rizitos eléctricos dijo...

Lanzaré una moneda al aire para decidirme aceptar tomar ese café.

Si sale cara, voy y si sale cruz, no dejo de ir... es un 50 % muy peligroso, ¿no creeis?

Macarena dijo...

Buen guiño a Augusto Monterroso.
Un saludo

dijo...

Qué intensidad en tan pocas palabras. Espero que saliese cruz. Aunque el mundo sea un asco, puede que vida no haya más que una. Un beso.