miércoles, 25 de marzo de 2009

Una calle cualquiera

Paseo por las calles de una ciudad que hace tiempo dejó de ser la mía y descubro los mismos rostros que saben de mí que he hecho de este camino mi rutina. Rostros que cuentan historias que me gusta imaginar por cambiar de hábitos, intuir otras vidas. Alguna sonrisa que me dice hoy me dormido feliz, me gustaría que lo supieras; algún rostro de cansancio y derrota que dice me gustaría estar en otra cualquier otra parte, olvidar por un momento mis días. Y te imagino así, ahora, en una calle de una ciudad cualquiera, observando que las personas con las que te cruzas son siempre las mismas, observan tu caminar, a veces, pueden contemplar tu risa, pensando que, a miles de kilómetros de donde tú estás, alguien, por momentos, como tú, está pensando en todos los relatos que pueden traer a tus dedos todas las personas con las que compartes una larga caminata, desde tu casa al trabajo, cada día.