miércoles, 6 de mayo de 2009

Carla de luz

Hay palabras y palabras, textos que acercan a personas que sólo saben de los demás por lo que leen, por lo que escriben. Palabras que serenan soledades de unas noches en la que no hay más compañía que un papel en blanco y cuanto en ellos se encuentra escrito. Y líneas que salvan un naufragio, que dan sentido a toda una deriva. Como las olas de un mar que se va calmando cuando todo ya amenazaba tormenta. Una mañana serena, un depertar tranquilo, una soledad un poco menor ahora si hay letras que se unen para construir un mensaje sobre la arena.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En la otra orilla estás tu y atrapas mi deriva. Mi naufragio dura ya mares y mares y la rutina de seguir me hastía, Pensaba que eramos dos para siempre y mis manos siempre abiertas no llegan a alcanzar otras. ¿Qué sentiste en algunos de tus naufragios? ¿Despertabas tranquilo? Carla de luz.

Serendipiando dijo...

Los supervivientes de un nafragio siempre seremos naúfragos.
Siempre un tanto a la deriva