miércoles, 27 de mayo de 2009

A case of you II

Quizás la vida sea esto y poco más, una tarde de viento cuya orilla no he encontrado, la voz de una guitarra sin dedos que me susurra que el amor se ha ido aunque queden restos. Restos de una pared en la que un trozo de nuestra vida parece haberse perdido. Y podrían pasar años, podría seguir de pie aunque mis rodillas sangren al verte y mis muslos dibujen tu silueta, sonrían con tu sonrisa. Quizás, ahora, la vida, un poco de ti y el mar en vena, la irremediable necesidad de hacer que te derrames en mí a cada instante.

4 comentarios:

Alma Rota dijo...

Precioso, sin palabras.

Serendipiando dijo...

Sí, quizás la vida sea algo así.
Pero yo tengo unas ganitas de ver la otra cara de la luna...
Palabras certeras, que brotan de un sentimiento pleno.

trampasratoniles dijo...

Me he quedado atrapada en este texto y en el video. No sé cuantas veces me he pasado por el sur para re-leerte. Y sigue sonando "a case of you". Es buenísimo. De dónde sacas esas frases "que mis rodillas sangren al verte y mis muslos dibujen tu silueta"?. ¿Cómo no van a dibujar corazones en las mesas tus alumnas? :)
A ver si te pillo otro día ON.
Besos.

H. dijo...

Hola, preciosa. Ha sido genial encontrar tu texto por aquí, después del día de hoy. Casi como encontrar las huellas de alguien que nos alegra el día en una playa desierta, después de estar cinco horas con cachorros sin domesticar. Gracias por el momento, uno de los pocos buenos del día. Y, dios, mis alumnas no saben que escribo. Cuando quieras, lo dicho, ahí está mi email. Besitos.