sábado, 9 de mayo de 2009

En todas partes III

Para Cristi, Adri y Rocío
Pasa, ya lo sabes, lo dijimos alguna que otra tarde, pasa en cualquier parte: cosas que se cuentan y, además, son reales. Hay chicas que, al sur, más al sur, disfrazan su fragilidad, aunque luego, a solas, necesiten de un abrazo, de una caricia, tan sólo de una palabra amable. Una palabra que les haga saber que están vivas y, además, no es sólo el silencio cuanto les rodea. Tan sólo una palabra dulce, un poco de ternura, algún acércate esta noche, hablaremos de todo cuanto nunca supimos, te escucharé aunque las olas del mar me hablen. Hay niñas, ya mujeres, que fingen su derrota ante un espejo y cuanto logran, en tardes de lluvia y sol, como éstas, es llorar frente al mundo al olvidar que son mucho más fuertes de lo que creen. El mundo entonces se hace enorme en unos ojos azules que derraman alguna lágrima imaginando otra vida, otras curvas entonces. Un mundo enorme en unos ojos pequeños, que no han olvidado luchar. Aunque haya días en que todo invite naufragio, en que salir al mundo, visitar la ciudad, sea no entender si cuanto nos han enseñado tiene sentido y el barrrio es cuanto nos contaron. Hay días como losas pero no son los únicos porque hay, ya lo sabes, días como nubes, en que mirar a lo azul desde lo azul invita al optimismo y una sonrisa invita a vivir aunque sea un poco. Y hay hombres como niños, niños como hombres, cuya máscara invita a lo lejano, expresa distancia, aunque todo sea una máscara, la máscara de quien sabe que uno sólo debe darse a quien así lo merece aunque no lo sepa, aunque no lo pida. Y, desde que el mundo es mundo, hay hombres que conocen a chicas, chicas que conocen a hombres como niños, niños como hombres, y el mundo cambia, porque hay palabras, simples, sencillas, que pueden decir todo y no decir nada. El dolor, ya lo sabes, de un mundo sin palabras. Y hay diálogos que dejan atrás el silencio, diálogo que provocan un mundo compartido, una conversación a cuatro manos en que cada gesto es la señal inequívoca de que un momento, aunque sea un momento, sea feliz, porque nos lo merecemos. Y hay personas que olvidan su vida pensando en otras vidas aunque no sepan el instante, perdiendo mucho en el envite. Promesas incumplidas que esperamos no se rompan en mucho tiempo. Es el sur, el sur y sus cositas. Aunque haya, a lo lejos, sin embargo una voz de la que ya hemos olvidado incluso sus labios. Una voz que nos dice, valió la pena mientras fue, valió la pena, a pesar de las tristezas, a pesar de los pesares. Y el sur se hace más grande en nuestras manos, ahora que sólo sabemos del norte que hay tardes en que hemos olvidado de sus calles hasta las montañas y es normal que el mundo entonces sea una casa sin espejos, un pasillo a medianoche sin abrazos. El sur tiene estas cosas, sin embargo: una tarde de arena sin sol y con sonrisas, una noche de palabras sin unos labios, en la que cuanto se dice es real y merece ser escuchado. Dos soledades necesarias, un poco de dolor que se hace más escaso. Una noche de amor sin amor y algunos gestos, una tarde de amor con amor y algunos besos. Y hay chicas que leen su mundo en otras palabras, en otras líneas, que piden, acaso, un naufragio tranquilo, en otras siluetas. La magia de un mundo en blanco que se va escribiendo a cada mirada. Y mujeres que sobrellevan su soledad en unas calles que ya no son las suyas y poco queda de sus pasos. Es el sur, el sur y sus cositas. Y el norte, a años luz de una distancia que no imaginé que fuera tanta sin tus labios.

3 comentarios:

Adri rguez dijo...

ya sabes tanto de nosotros k no fallas en nada de lo k dices, ya lo dijiste un dia, solo es una mascara para las personas k no merecen conocer a esa persona tal y como es en realidad, x eso mismo, nadie conoce muy bien a adri, esa persona k parece muy dura pero k en fondo ya sabes como es ... el sur del sur siempre tendra a una persona en sus pekeños corazones al = k un objeto, una taza de desayuno k siempre nos recordara a ese profesor k si valia la pena, ese profesor en el k verdaderamente se podia confiar, ya k no es como las demas personas

gracias x todo

Anónimo dijo...

pq yo... te echo de menos, porque eres unas de las pocas personas a la que de verdad aprecio.
vuelve

Anónimo dijo...

tienes que volver, algeciras sin ti, no es lo mismo
Te echo muchisimo de menos, y la caja de smarties la sigo teniendo, pero tu te llevaste los colores y sin ti nos falta el azucar para endulzar los dias duros