viernes, 22 de mayo de 2009

La incapacidad de todas las palabras

- ¿Sabes? Me gustaría escribir algo hermoso, escribirte algo precioso, pero no me quedan fuerzas.

- No deberías preocuparte. Te he leído algunas veces y me has hecho llorar. Y he reído con alguna de tus líneas. Qué bueno es escucharte, algunas veces.
- Supongo, es sólo que me gustaría que, ahora, leyeras algo que te emocionara, supieras que soy feliz contigo, aunque sólo sea a veces, que tú haces que desee ser mejor persona y que las calles están menos solas ahora, ahora que algunas veces encuentro tus huellas en los adoquines. A pesar del dolor que llega cuando nada está...
- Cállate, cállate y bésame, y pensemos que es mejor no pensar en nada.

1 comentario:

Alma Rota dijo...

A veces es mejor callar y sentir por unos pocos segundos el corazón de esa persona, entonces es cuando dejas de sentirte solo y cuando empiezas por un segundo a compartir la soledad.
Sin palabras, ya sabes que me encantan tus textos.