viernes, 1 de mayo de 2009

Mensaje en una botella

El mar trae hasta la orilla de tu casa una botella vacía. Encuentras en ella algunas gotas de agua, algunas líneas. Y la curiosidad, es obvio, te puede, así que sólo queda leer cuanto las líneas expresan: perdí tus pasos, no hay quien pueda seguir tu camino, parece claro que nunca dejaste huellas. Y comienzas a pensar quién lo habrá escrito, por qué, eres tú a quién se dirige el mensaje. Y, qué demonios, quién sabe si has dejado huella, así que bajas a la arena y descubres que en cada paso está tu pie, están tus pasos. ¿Has dejado huella? Ahora, aquí, en la playa, sí, y, decides que ese mensaje no es más que la última forma de publicidad encubierta. La huella de un mundo de mercaderes en el que no hay quien pueda encontrar su lugar. A tu lado, otra botella. ¿Qué más da? Que otro la tome entre sus manos, que otro se deje engañar. Tú tienes el sol, tienes el mar.

2 comentarios:

sorel dijo...

¿De qué color era la botella?

Serendipiando dijo...

Qué más dará...todas las botellas van dejando mensajes...
Hasta las más vacías...
Buen descubrimiento este blog.
Felicidades.