domingo, 24 de mayo de 2009

Quédate un poco más

Recuerda que me habría gustado, como siempre, como a todos y cada uno de nosotros, que te quedaras, que te quedaras un poco más. Aunque hubieran sido tan sólo cinco minutos más, pero es otra vez el tiempo, es otra vez el hay cosas que no pueden ser y además son imposibles. Habría sido genial compartir alguna palabra y ver cómo tu mano se agarraba a mi brazo y saber que no era por última vez. Habría sido... Y otra vez mis manos intentan dibujar un pequeño recuerdo, atesorar algún momento, saber cuáles son las huellas que has dejado en mí e imagino que esto es cuanto tiene vivir: separarnos, siempre, y saber que no quedan en nosotros sino las huellas de los que no dejaron y no volverán, una sonrisa que es la nuestra, alguna lágrima al saber que no será posible el reencuentro, una mirada que empieza a ser la nuestra y, acaso, la pequeña promesa que nos hicimos alguna vez de que intentaríamos defraudarnos lo menos posible, ahora que las ventanas están cerradas y la soledad no es más que una palabra a medias, un susurro tan solo, al que sólo responde el silencio. Vendrán más días y nos harán más tristes.

1 comentario:

Serendipiando dijo...

Bueno, el sabor agridulce de la despedida.
Lo que no pudo ser y en parte fue.
Lo que fue sin futuro.
Lo que quisiéramos que fuese eterno.
Aquello que guardamos muy dentro de nosotros mismos.
Bonito y triste relato.
Un abrazo