sábado, 2 de mayo de 2009

This old heart of mine

Primero, un latido, luego otro. Siempre, para qué mentir, es así: a un latido sigue otro aunque estés cansado, duermas y el mar grite, cada vez más, alto, hay todo un mundo ahí fuera. Siempre es así. Aunque lo fácil, en estos días, sea olvidar que has estado lleno de vida en tardes anteriores, y ha habido noches en que el corazón haya latido con más ganas, cuando el sexo llamó a la puerta y dijiste, por una vez, sí, puedes pasar, hay un lugar para usted en mi cama. Ahora que conocer un cuerpo no necesita, como yo creía, un libro de instrucciones, tampoco un curso, sólo un poco de deseo. Y un poco más. Y más. Y más. El mar grita, olas y viento le acompañan. Y la cabeza parece estar en cualquier otra parte, a la espera de un latido más fuerte que me recuerde que todavía estoy vivo y todo cuanto me rodea me llama. Sólo algunas cosas. Cuesta pensar: un latido, luego otro, y no sé si soy yo, o es mar. Será la vida, la vida de una tarde de sábado. Será. Aunque no sepa comprender cuanto mi pecho habla, será la vida. La vida en cada ola, en cada lluvia, en cada tarde, en cada instante, la vida a cualquier hora ahora que mi viejo corazón late y quiere decir, sí, la vida, yo quiero un trozo, saber de ti y de tus muslos, conocer tus pechos y mis manos y sorber de ti todos los besos que dejamos en noches de sur y playa en las que supe de ti y de las nubes en que nos escondíamos. Unas noches de sur cercanas en las que el mundo sólo sabía de mí y yo del mundo que mi corazón, viejo, como el de tantos otros, latía al compás de tus pechos cuando tú sentías mis muslos en tus alas y la cama no era sino una sombra confusa en la que tú hacías de mí un corazón viejo que conocía de tu casa todos sus secretos.

2 comentarios:

Alma Rota dijo...

Una persona sólo es vieja cuando se siente así, recuerdalo.

Anónimo dijo...

He intentado dejar de leerte pero no puedo. Lo haré en silencio.

Es duro pensar, que para alguien ya solo eres una huella y no vida. Sobre todo cuando es esa persona la que te hace sentir vivo.

Un beso.