lunes, 20 de julio de 2009

Parole per Heidi VIII

Preciosa Lisa, feliz cumpleaños

Sicilia, a veces, ya lo sabes, no es lo mismo sin ti. Algunas tardes se parece a una orilla de miles de playas a la que nunca llegan tus palabras. Y me pregunto, algunas tardes, sentado frente al mar, ahora que no sabemos nada el uno del otro, si eres feliz, si el tiempo ha sido, como siempre te mereces, bueno contigo, si el amor ha llamado a tu puerta y has decidido abrir. Ya sabes que yo, siempre, habito el sur, aunque a veces imagine que estoy en el norte y el calor nos ha dejado un poco en paz. El mar, siempre lo has dicho, te hace feliz aunque ahora lo veas poco y pienses en el clamor de las olas que te hablan con ternura cada vez que te acercas a la arena. En el sur el tiempo es otro y caminar por montes que te me traen a la memoria sea siempre genial si el viento nos acoge. En el norte, hemos hablado hace poco y otra vez, la enésima vez, es como si apenas hubiesen pasado cinco minutos desde la última tarde en la que hablamos, yo estaba frente al mar y tú me odiabas con toda la ternura del mundo, en el norte, me dices hace un frío increíble y llevas chaqueta a estas horas de la tarde en la que yo veo caer el sol y cómo cielo y playa se hacen uno. Hace calor por estos lares, bella, hace calor, como siempre que es verano y estos adoquines conservan el confortable calorcito de aquellos que dejan un poco de su historia en estas aceras. Sería genial estar ahora, tú y la playa, frente a frente, por el placer de dejar que el agua acaricie tus tobillos para que, sencillamente, tiemblen tus rodillas recordando entonces que hace meses que el mar no es más que un recuerdo en tus pupilas. Esos ojos verdes con los que sonríes a la derrota en cada pérdida, con los que miras a todo, siempre ha sido así, con curiosidad, la curiosidad de quien tiene alas para volar con tranquilidad sobre los cielos de unas montañas que has escalado, que vuelves a escalar, con felicidad. Las montañas de un norte del que me separan algunas horas y en el que es posible que nos veamos pronto, si todo va bien, y el clima ayuda, ahora que cuentan que vuelven las temperaturas del sur, de un amado sur, a todas partes, si el clima ayuda y el trabajo lo permite, ahora que yo vivo tardes de calma en sombra, tardes de paz en agua, en las que solamente soy un don nadie que bebe de los rincones del sur cuanto puede para volver a sorber la luz de la que dicen se construyen las ventanas de un trozo de mundo del que has sido parte durante tanto tiempo, aunque se te olvide de cuando en cuando ahora que has perdido tus rastas en el camino, y ni siquiera pueda imaginarte siendo otra, bajo otros pelos, bajo otro techo, ahora que trabajas, imagino que, como casi siempre, para viajar de un lado a otro, para conocer de los mapas sus contornos, para crecer en cada ciudad, en cada país, a cada instante. Viajar para crecer, para volver a casa, y saber que todavía no sabes cuál es tu lugar, aunque sepas que no hay otro lugar que no sea ir de un sitio a otro hasta saber que el mundo, en todas partes, en todos sitios, es uno, aunque no sea el mismo, aunque no sea igual.